Lo nuevo de Mercedes‑Benz es descomunal: triplica Mónaco y cuesta cientos de millones

Mercedes.

El grupo automovilístico alemán ha inaugurado un complejo de ensayos que redefine los estándares de validación de vehículos, apostando por sistemas autónomos y digitalización. Este nuevo emplazamiento acoge más de 580 hectáreas (y una inversión masiva) para pruebas que hasta ahora se repartían por todo el mundo.

Una instalación que rompe moldes

El fabricante alemán Mercedes‑Benz ha puesto en marcha en Immendingen (Alemania) uno de los centros de pruebas más avanzados del mundo. Se trata de una infraestructura que reúne módulos de ensayo de última generación, vehículos autónomos y simulaciones digitales, con el fin de acelerar la validación de automóviles en todas sus variantes. En esta instalación, se concentran tareas hasta ahora dispersas, lo que reduce tiempos y costes de desarrollo.

Invertir en ventaja competitiva

La cifra comprometida para este proyecto asciende a unos 400 millones de euros. De ellos, aproximadamente 200 millones se destinaron a la construcción inicial y otros 200 millones a ampliaciones posteriores desde su apertura. La superficie total es de 580 hectáreas, casi tres veces el tamaño de Mónaco. Esto convierte al recinto en un verdadero “mundo de pruebas” continuo, capaz de operar 24/7 durante todo el año.

Infraestructura y capacidades clave

Pistas y simulaciones extremas

El recinto cuenta con 86 kilómetros de pistas, más de 30 módulos de ensayo y hasta cinco vehículos simultáneos en pruebas de iluminación. Destaca el circuito de durabilidad “Heide”, donde robots conducen vehículos en condiciones extremas —baches, adoquines, juntas— simulando hasta 300.000 kilómetros de uso real. También dispone de tramos con pendientes del 30 % al 100 %, autopistas, carreteras secundarias y módulos adaptados a escenarios internacionales.

Digitalización y sostenibilidad

Todos los módulos están integrados con un “gemelo digital”: permite simular y optimizar componentes antes del ensayo real. Se evalúan más de 100 variaciones de sistemas de suspensión o casquillos sin salir al circuito. Desde el plano medioambiental, el 80 % de las pruebas que antes se realizaban en carretera se trasladaron al centro, reduciendo logística y huella de carbono. Además, se han reservado 100 hectáreas para biodiversidad y se emplean llamas y ovejas como parte del control ecológico del terreno.

Impacto en el desarrollo de vehículos

Este centro permite a Mercedes‑Benz acelerar el desarrollo, asegurar precisión de pruebas y repetirlas bajo condiciones idénticas. Beneficia directamente a sus futuros modelos con mayor fiabilidad, mejores sistemas de asistencia (ADAS) y reducción de riesgos técnicos. Por ejemplo, el módulo de iluminación reproduce una carretera real con postes cada 20 m y hasta cinco vehículos operando en paralelo, ideal para probar sistemas LED/Láser con independencia total de la meteorología.

Ventaja competitiva global

Concentrar múltiples entornos de prueba —autopistas, off-road, pendientes extremas, simuladores climáticos— permite reducir tiempos y centralizar operaciones. En momentos pico, pueden circular hasta 400 vehículos simultáneos. El centro cuenta con más de 250 empleados permanentes y puede llegar a albergar hasta 2.100 ingenieros y técnicos en jornadas de alta carga.

Validación, eficiencia y visión de futuro

La combinación de inversión masiva, territorio optimizado y tecnología puntera consolida la apuesta de Mercedes‑Benz por una validación más rápida, precisa y ecológica. Demuestra que la innovación no se limita al producto, sino que se extiende a cómo se prueba, ajusta y perfecciona antes de llegar al cliente final. Los modelos venideros del grupo se beneficiarán de una capacidad de ensayo sin precedentes, con mejoras en prestaciones, seguridad y eficiencia desde su fase de diseño.