Porsche lleva el Taycan al límite en Nürburgring
Hay coches eléctricos que corren. Y luego está este Porsche Taycan, que ha pasado por Manthey para convertirse en una herramienta de precisión sobre circuito. El Nordschleife ha vuelto a dictar sentencia.
La receta no va de poner un alerón grande y sacar pecho. Aquí hay aerodinámica, batería, inversores, frenos y neumáticos trabajando al milímetro. La sorpresa está en el cronómetro, pero Porsche ha preferido esconder la clave bajo el carbono.
El Porsche Taycan Turbo GT con paquete Weissach acaba de recibir el primer Kit Manthey desarrollado para un deportivo eléctrico de Porsche, una preparación pensada para circuito que apunta directamente al Nürburgring Nordschleife, sus 20,832 kilómetros y sus curvas más exigentes. La base ya era seria: 816 CV, tracción total y una puesta a punto nacida para marcar tiempos.
La novedad está en cómo Porsche y Manthey han convertido el Taycan en una máquina más eficaz. La carga aerodinámica pasa de 95 a 310 kilogramos a 200 km/h, y a velocidad máxima el conjunto puede generar alrededor de 740 kilogramos en configuración de alta carga. No es maquillaje de carbono: es estabilidad comprada con aire.
Porsche Taycan Turbo GT con Kit Manthey: el récord eléctrico que cambia la vara de medir
La cifra que convierte esta preparación en noticia de portada es 6:55,533 minutos. Ese es el tiempo con el que Lars Kern, piloto de pruebas de Porsche, completó una vuelta al Nordschleife con el Taycan Turbo GT equipado con el Kit Manthey. Es más de nueve segundos mejor que el anterior récord para eléctricos de lujo y doce segundos más rápido que el propio Taycan Turbo GT con paquete Weissach sin este kit.
La escena tiene algo de laboratorio alemán a cielo abierto: asfalto estrecho, cambios de rasante, zonas rápidas y un eléctrico de altas prestaciones sometido a una vuelta donde no basta con acelerar fuerte. Según Porsche, Kern llegó a ser 14 km/h más rápido en la sección entre Lauda-Lefthander y Bergwerk respecto a su registro anterior. Ahí no manda solo la potencia; manda la confianza para entrar antes, frenar más tarde y dejar que el coche apoye sin perder precisión.
El secreto no es un motor más grande: es aire, corriente y chasis
El Kit Manthey no juega a una sola carta. La parte más visible es la aerodinámica: nuevo alerón trasero con laterales ampliados, difusor delantero optimizado, difusor trasero de alto rendimiento, aletas más largas, bajos trabajados y carenados de carbono en las ruedas traseras. A simple vista parece un Taycan más extremo; en pista, esa evolución se traduce en estabilidad y velocidad de paso por curva.
La propia Porsche resume el enfoque con una frase de Kevin Giek, responsable de la gama Taycan: “hemos logrado trasladar el ADN de Manthey a un kit para vehículos eléctricos”. La cita tiene sentido porque Manthey no se ha limitado a vestir el coche. Ha tocado el sistema de propulsión, la suspensión, el paquete de ruedas y neumáticos y la electrónica de dinámica de conducción.
- Aerodinámica: carga triplicada frente al modelo de serie, con hasta 310 kg a 200 km/h.
- Propulsión: la corriente máxima de descarga sube de 1.100 a 1.300 amperios.
- Potencia: el sistema gana 27 CV y alcanza 816 CV.
- Modo Ataque: entrega hasta 177 CV extra durante 10 segundos.
- Frenos: discos de 440 mm delante y 410 mm detrás, con pastillas de alto rendimiento.
¿De verdad influye tanto el aire como para recortar doce segundos? En Nürburgring, sí. El Nordschleife no perdona coches rápidos en recta pero inestables en apoyo. La mejora de carga permite más velocidad en curva, y la suspensión específica del Porsche Active Ride, junto con los dos ejes direccionales y la tracción total, busca que el Taycan no se limite a acelerar como un misil: tiene que clavar trayectoria.
Más potencia, pero también más precisión al frenar
El apartado eléctrico tiene su miga. Porsche declara una optimización de la batería de alto voltaje, de la unidad de control y de los inversores de impulsos. Traducido: el coche deja pasar más corriente cuando toca, durante más tiempo útil en pista y con una respuesta más agresiva al pulsar el Modo Ataque.
Con Launch Control, el par máximo sube hasta 1.270 Nm. En Modo Ataque, la potencia alcanza durante 10 segundos los 993 CV. No es una cifra para adelantar en una ronda urbana; Porsche recomienda ese uso para circuito y exige más del 30% de batería y más de 10 grados de temperatura en la batería. Es una función pensada para salir con más empuje de una curva rápida o cerrar una recta antes de la frenada.
Los neumáticos también cuentan. El kit monta llantas forjadas de 21 pulgadas con diseño Manthey, más ligeras que las de serie pese a su tamaño. Porsche habla de una reducción superior a 3 kilogramos en total, incluidos tornillos de titanio. Parece poco en una ficha técnica, pero en masas no suspendidas cada kilo pesa más de lo que dice la báscula.
Qué cambia frente al Taycan Turbo GT Weissach de serie
La diferencia principal está en que el Taycan Turbo GT con paquete Weissach ya era el Taycan más radical de la gama, pero el Kit Manthey lo desplaza hacia un uso todavía más de circuito. Es menos coche de autobahn y más coche de tanda. No porque pierda matrícula, sino porque todo apunta a que sus mejoras se entienden cuando el asfalto tiene escapatorias, comisarios y cronometraje.
| Elemento | Taycan Turbo GT Weissach | Con Kit Manthey |
|---|---|---|
| Carga a 200 km/h | 95 kg | 310 kg |
| Potencia del sistema | 789 CV aprox. | 816 CV |
| Modo Ataque | Hasta 952 CV | Hasta 993 CV |
| Velocidad máxima | 305 km/h | 310 km/h |
| Frenos | Equipo de alto rendimiento | 440 mm delante y 410 mm detrás |
Lars Kern lo explica desde el volante: “se nota claramente la mayor estabilidad y seguridad que ofrece el coche, especialmente en las secciones rápidas y al frenar”
Es una frase breve, pero en Nürburgring vale más que una lista de accesorios. Allí, si el coche se mueve de más a alta velocidad, el cronómetro no perdona.
Christian Müller, director técnico de proyectos para vehículos especiales Taycan en Porsche, apunta en la misma dirección: “hemos mejorado de forma exhaustiva la aerodinámica y la suspensión, así como la combinación de llantas y neumáticos”. La clave es esa palabra, exhaustiva. No se trata de sumar piezas, sino de hacer que todas trabajen con el mismo objetivo.
Un accesorio de Porsche, no una preparación de escaparate
El detalle comercial es importante: Porsche anuncia el Kit Manthey como accesorio para todos los Taycan Turbo GT con paquete Weissach, con pedidos a partir de junio. Eso cambia la lectura. No hablamos de un prototipo de una sola vuelta, sino de un paquete que los clientes podrán solicitar, aunque el precio todavía no se ha comunicado.
La colaboración entre el Centro de Desarrollo de Porsche en Weissach y Manthey en Meuspath encaja con una tendencia clara: los eléctricos de altas prestaciones ya no compiten solo por autonomía o aceleración de 0 a 100 km/h. Ahora quieren el viejo sello de Nürburgring. Y ese sello se gana en frenada, temperatura, repetibilidad y estabilidad, justo donde muchos eléctricos sufren cuando la vuelta se alarga.
La pregunta incómoda es si tiene sentido un eléctrico de lujo tan orientado a pista. Para quien mire el coche como transporte, quizá no. Para quien entienda el Nordschleife como banco de pruebas, sí. El Taycan Turbo GT con Kit Manthey demuestra que el coche eléctrico deportivo empieza a madurar más allá del golpe de acelerador. Ya no basta con salir disparado; hay que aguantar el castigo curva tras curva.
Y ahí está el giro: Porsche no ha buscado solo una cifra bonita para un titular. Ha construido un Taycan que respira mejor, apoya más fuerte y descarga amperios con una precisión casi quirúrgica. El resultado es un récord, sí, pero también un mensaje para Tesla, Xiaomi, Lucid y cualquier fabricante que quiera medir su eléctrico en el Infierno Verde.