Tarimas de exterior, la seguridad ante todo
De acuerdo, con el informe publicado en Statista por la periodista de datos Mónica Mena Roa, el envejecimiento de la población es uno de los grandes retos mundiales a los que nos enfrentaremos en las próximas décadas. Según la División de Población de las Naciones Unidas, se prevé que el número de personas de 65 años o más se duplique en los próximos 30 años, llegando a los 1.600 millones en 2050. Este cambio, que es gradual y en gran parte irreversible, plantea importantes dificultades en términos de salud, economía y bienestar social.
De ahí la necesidad de cuidar de nuestros mayores, ya que, a medida que envejecen, surgen necesidades concretas que muchas veces no entendemos hasta vivirlas. Es un hecho que la senectud es una etapa que no podremos comprender completamente hasta experimentarla, y por eso es importante ser conscientes de las necesidades emocionales, físicas y sociales de nuestros abuelos. A través de este cuidado, podremos potenciar su calidad de vida, brindándoles el apoyo necesario para que disfruten de forma más digna y cómoda. Un aspecto clave para conseguirlo es la seguridad en su entorno, sobre todo en las residencias, donde accidentes como los resbalones constituyen una gran preocupación.
Es por este motivo que, la implementación de suelos de tarima exterior en las zonas comunes y jardines de las residencias supone una excelente alternativa a la hora de cuidar de nuestros mayores. Este tipo de suelos, resistentes, antideslizantes y fáciles de mantener, aparte de prevenir caídas y resbalones, poseen la capacidad de crear un ambiente más acogedor y accesible, facilitándoles un entorno más seguro, confortable y digno, que les permita saborear esta etapa de la vida como se merecen.
Cómo dar a nuestros ancianos el bienestar que precisan
Es innegable, que el envejecimiento de la población y las bajas tasas de natalidad son características de las actuales sociedades desarrolladas.
Ante este panorama, existen poderosas razones, para ir abonando el terreno ideando un plan de cuidados que implemente la seguridad como principal premisa para los que ya han llegado a esa fase de su vida y para los que aún falta por llegar. En este sentido, incorporar tarimas de exteriores, especialmente aquellas con características antideslizantes, no solo mejora la estética del entorno, sino que igualmente contribuye a evitar accidentes, tal y como ya comentábamos en párrafos anteriores, proporcionando mayor seguridad y comodidad a nuestros mayores al aire libre.
Además, una tarima de madera bien instalada y conservada durará muchos años, incluso décadas, gracias a su durabilidad. La madera también es resistente a la intemperie, sobre todo, especies como la teca o el ipe, prácticamente invulnerables al agua y al sol.
Lo que dice la Normativa
La normativa antideslizante de suelos en España se rige principalmente por el Código Técnico de la Edificación (CTE), concretamente el Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad (DB-SUA). Dentro de este, la sección SUA 1 - Seguridad frente al riesgo de caídas establece los requisitos de resbaladicidad en diferentes tipos de edificios, incluidos los destinados a personas mayores.
En el caso de las residencias de ancianos, resulta imprescindible garantizar la seguridad y accesibilidad mediante la selección adecuada de suelos antideslizantes.
- En las zonas interiores, como habitaciones, pasillos y comedores, se recomienda el uso de superficies con una resistencia al deslizamiento de Clase 1 o 2, priorizando materiales con texturas que minimicen el riesgo de caídas.
- Mientras que en baños y duchas, se recomienda Clase 2 o 3 debido a la exposición al agua.
- Para exteriores y rampas, donde las superficies suelen estar sujetas a la humedad y otros factores ambientales, la normativa exige Clase 3, priorizando materiales con mayor adherencia.
De todo ello, se deduce que para cumplir con el tema de la seguridad, las residencias de mayores deben incorporar entre sus filas una tarima para exterior adaptada a la Clase 3 que esté fabricada con materiales adecuados, como maderas tratadas o composites con acabados texturizados. Sin olvidar, una atención adecuada capaz de evitar la acumulación de suciedad o humedad, factores que reducen su eficacia antideslizante acrecentando el riesgo de caídas.
Como puedes apreciar, motivos no faltan para incluir una tarima de exterior en tu vida. Ahora, solo resta conocer los diferentes tipos de tarima de madera exterior que ofrece TarimaDeck, una tienda online especializada y avalada por un extenso recorrido profesional.
Para todos los gustos y preferencias
En TarimaDeck importan madera de exterior de Ipe, Teka y Bambú de primera calidad, auténticas maravillas de la naturaleza, fuertes, duraderas, únicas, prácticas y de gran belleza. Además, son completamente naturales y antideslizantes, sin duda la alternativa perfecta para crear un rincón acogedor y seguro.
- Madera de exterior Ipe. Todo un clásico en la decoración exterior, conocida por su durabilidad y resistencia, ideal para áticos, terrazas, piscinas y jardines.
- Madera de exterior de bambú. Una novedad de alta calidad y larga duración, tratada con una resina que la compacta consiguiendo un mayor rendimiento.
- Madera de Teka. Extremadamente valiosa y duradera, especialmente pensada para resistir en el tiempo en zonas con climatología adversa.
Llegados a este punto seguro que ya te imaginas un espacio tranquilo y cómodo en la residencia, donde los mayores puedan relajarse y disfrutar, rodeado de estilo y calidad. Un lugar perfecto para compartir una agradable barbacoa con otros residentes o simplemente disfrutar de la paz y la serenidad de las noches de verano.