Aliança está ‘sustituyendo’ a Junts en Cataluña por la inmigración y sus ‘trapicheos’ en Madrid

El espectacular avance del partido de Silvia Orriols principal argumento para decidir la ruptura con el Gobierno y el PSOE

La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols, durante la tercera jornada del Debate de Política General, en el Parlament de Catalunya, a 9 de octubre de 2025. (Foto: David Zorrakino / Europa Press)

La dirección de Junts se reúne este lunes, en Perpiñán, presidida por Carles Puigdemont, para estudiar si rompen con el PSOE y, con ello, retiran su apoyo parlamentario al Gobierno y a Pedro Sánchez. La decisión, una vez tomada, se someterá a la militancia.

  1. Puigdemont sigue esperando
  2. La amenaza de Aliança Catalana
  3. Desplazados
  4. Capta votos de todos los partidos
  5. La clave: inmigración
  6. El menos independentista
  7. El independentismo retrocede
  8. Los trapicheos de Junts
  9. Bueno para el PP
  10. ¿Apoyará Junts una moción de censura?

Todo apunta a que esta amenaza de Junts es bastante más más seria que los anteriores amagos de ruptura, también porque la lista de supuestos incumplimientos por parte del Gobierno ha ido en aumento. De ahí el aviso de su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, el miércoles, afirmando que ha llegado “la hora del cambio”.

Entre los asuntos pendientes figura la ley sobre multirreincidencia, que registraron el año pasado y que el Congreso tomó en consideración en mayo de 2024, pero que Sumar y el resto de grupos de izquierda han paralizado por considerar que avala los discursos racistas. Lo mismo ocurre con el retraso en el traspaso de competencias en inmigración, que ha alimentado aún más el malestar. Y, por supuesto, sigue pendiente el reconocimiento del catalán como lengua oficial en Bruselas.

El anuncio desde el Gobierno de que Alemania ha aceptado “dialogar” sobre la cooficialidad del catalán ha sido interpretado como un intento del PSOE para evitar que Junts rompa la baraja.

La portavoz en el Congreso de Junts, Miriam Nogueras. (Foto: Europa Press)

Puigdemont sigue esperando

Pero, sobre todo, se mantiene sin solución el problema del expresident Puigdemont. Pasan los años, y sigue sin poder regresar a España. El Supremo rechazó aplicarle la amnistía, y ahora está pendiente del amparo solicitado al Tribunal Constitucional.

A principios de octubre, el Constitucional admitió el recurso de Puigdemont pidiendo que se amnistíe el delito de malversación, por el que sigue en búsqueda y captura. Y, como medida cautelar, ha solicitado que, mientras se resuelve, se suspenda la orden de prisión, a lo que, por cierto, se ha opuesto la Fiscalía.

La sentencia del TC tardará semanas, y no parece probable que antes apruebe la medida cautelar demandada.

La amenaza de Aliança Catalana

Sin embargo, el principal motivo para plantearse romper con Pedro Sánchez y su Gobierno es la grave amenaza para Junts que representa la ultranacionalista Aliança Catalana (AC).

Fundado en Ripoll en 2020, el partido de la alcaldesa aboga por la independencia unilateral de Cataluña y por el rechazo a la inmigración. Hispanófobo e islamófobo, está contra el español en Cataluña, defiende el concepto de “raza catalana” y considera a España y Francia estados invasores de Cataluña.

Desplazados

La amenaza es tal que el Partido Popular, por ejemplo, maneja seriamente con la hipótesis de que Aliança desplazará radicalmente a Junts. Hablan incluso de que los de Puigdemont serán “sustituidos”. Y argumentan que ya lo apuntan las últimas encuestas.

De entrada, si ahora se celebrasen elecciones al Parlament, los sondeos otorgan a Aliança entre once y catorce escaños, frente a los dos que consiguió en comicios pasados.

Capta votos de todos los partidos

En este momento, la fuerza ultraderechista y ultranacionalista es el único grupo que capta votantes de todos los demás partidos, y el único que no transfiere ninguno de sus apoyos.

Se añade también el dato de que, entre los votantes de las otras fuerzas de la derecha, la figura de Orriols alcanza una buena aceptación. La diputada y alcaldesa de Ripoll es la segunda líder mejor valorada por el electorado de Junts (le dan un 5), y es la tercera para el de PP y Vox (obtiene un 3,1 en el PP, y un 5 en Vox).

Aliança cuenta ya con estructura y ejecutivas en más de la mitad de las comarcas catalanas, aunque se le resiste la demarcación de Lleida.

La clave: inmigración

El factor determinante de esa explosión electoral de Aliança Catalana se encuentra en su radical postura anti inmigración, que está sintonizando con el ambiente mayoritario de rechazo existente ahora en la comunidad autónoma. Algo que Junts no ha conseguido capitalizar.

Eso explica la contradictoria situación de que Silvia Orriols, independentista radical, crece sumando el voto no independentista: la mitad de los electores de Aliança Catalana son contrarios a la secesión.

Si se celebrara un referéndum de autodeterminación, el 50,8% de los votantes de Aliança se pronunciarían a favor de la ruptura con España, pero el 47,7% votarían en contra.

El menos independentista

AC recibe hoy apoyos procedentes de las otras tres fuerzas secesionistas del Parlament, Junts (17,4%), Esquerra Republicana (9,9%) y la CUP (4,4%), pero también existe una transferencia de voto desde partidos contrarios a la independencia: Vox (6,6%), Comuns (4,3%), PSC (3,7%) y PP (2%).

La paradoja de los apoyos a Aliança se resume en que, de los cuatro partidos independentistas, AC es, de hecho, el que recoge un sentimiento identitario exclusivamente catalán más bajo: un 39,8% de sus bases. Por detrás de ERC (46,7%) y a mucha distancia de Junts per Catalunya (65,6%) y la CUP (66,3%).

Lo que confirma que el rechazo a la inmigración es el factor que dispara el voto a Aliança y castiga a Junts.

El independentismo retrocede

Al mismo tiempo, el retroceso del independentismo en Cataluña es una realidad, lo mismo que la merma en su capacidad de la movilización, como se comprobó en la Diada última. El pasado 11 de septiembre, se manifestaron en Barcelona 28.000 personas, la mitad que el año anterior.

El desencanto con los años del procés resta partidarios de la independencia en los partidos secesionistas. Uno de cada tres electores de estas formaciones votaría no en un referéndum. La media del no en las cuatro fuerzas separatistas llega al 32%. En Esquerra son el 30,6%, en la CUP el 27% y en Junts el 22,7%.

La última encuesta de Sigma Dos concluye que el no a la independencia de Cataluña supera en casi 18 puntos al sí: un 54,4% frente a un 36,5%. Gerona es la única provincia en la que el apoyo a la independencia tendría mayoría, aunque reducida: 50,4%.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa (i), saluda al presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont (d), durante una reunión, a 2 de agosto de 2025, en Bruselas (Firma: Jasper Jacobs / Europa Press).

Los trapicheos de Junts

El fenómeno ‘sustitución’ respecto a Junts, al que va a dejar casi sin apoyos, tiene que ver con que muchos de los votantes del partido de Puigdemont, que son de derechas, se muestran totalmente en contra de los trapicheos que el partido ha mantenido con ‘la izquierda’, es decir, con el Gobierno de Sánchez y resto de socios. Y eso le va a castigar con dureza.

A esos militantes y votantes no les ha gustado nada la connivencia con la actual mayoría de gobierno en Madrid, liderado por el PSOE y Sumar.

Ahora, Junts ha decidido endurecer la política sobre emigración, para intentar reponerse, pero puede ser tarde.

Bueno para el PP

Por cierto que el crecimiento de Aliança es visto con satisfacción dentro del PP, porque se suma a un retroceso del PSOE en Cataluña, donde había logrado unos magníficos resultados en los últimos comicios. La inmigración, es decir, la ‘tolerancia’ socialista (y del Gobierno) con ese fenómeno aparece otra vez como factor decisivo.

Para Génova, sin embargo, es más importante aún es el análisis que se realiza en relación con las mayorías en el Congreso de los Diputados.

Aliança Catalana sostiene que su ámbito político es solamente Cataluña, y que España constituye un territorio ajeno. En concreto, afirma que no va a intervenir en la política nacional. Es decir, que sus diputados no van a estar presentes en el Congreso en Madrid.

De ser así, la mayoría simple para conseguir la investidura va a ser más baja, lo que incrementa la posibilidad de Feijóo en el caso de que sea candidato.

Al mismo tiempo, el PP ha asumido ya que Vox sube, pero dicen que no les importa demasiado, con tal de que el bloque de la derecha supere al de la izquierda, y que la izquierda quede lejos. Y piensan que eso es lo que va a ocurrir.

¿Apoyará Junts una moción de censura?

¿La ruptura del pacto con Pedro Sánchez equivale a que Junts apoye una moción de censura que provoque un cambio de Gobierno?

Junts siempre ha dicho que no hará caer al Gobierno para que lo ocupe el PP. Ni siquiera se tiene como posible la opción de una moción ‘instrumental’, es decir, que termine en una convocatoria de elecciones anticipadas.

El partido de Puigdemont descarta colocar a Feijóo en la presidencia del Gobierno, entre otros motivos por su clara oposición al reconocimiento del catalán como lengua cooficial en Bruselas.