García-Page carga contra el "cupo catalán" y advierte al PSOE: “No hagamos el ridículo”

Page estalla contra el pacto con Cataluña.
Emiliano García-Page lanza una dura advertencia al PSOE por el pacto de financiación con Cataluña. Critica el "cupo catalán" y pide evitar el “ridículo” político.
  1. Un modelo que "no debe avanzar"
  2. Llamamiento al PSOE: "Haced caso a Borrell"
  3. "Será un callejón sin salida"
  4. Rechazo a un frente común, pero con coincidencias
  5. Críticas a una posible reunión Sánchez-Puigdemont
  6. Sobre el fiscal general: "Debería dejar el cargo"

Emiliano García-Page ha elevado el tono contra el modelo de financiación singular pactado entre el Gobierno y Cataluña. Durante un acto institucional en Toledo, el presidente de Castilla-La Mancha reclamó al PSOE que deje de respaldar públicamente un acuerdo que, a su juicio, está abocado al fracaso y solo genera desgaste político y electoral.

“Lo que le quiero pedir a mi partido es que, si saben que no va a salir adelante, no cometan el error de hacer el ridículo ante la sociedad española", declaró.

En un claro mensaje a la dirección socialista, Page instó a detener la estrategia de “ganar tiempo” con propuestas que, en su opinión, solo buscan apaciguar las exigencias independentistas mientras la legislatura “se convierte en un permanente achique de aguas”.

Un modelo que "no debe avanzar"

Las declaraciones del barón socialista se produjeron en el marco de la firma de un acuerdo de colaboración con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo.

Page fue tajante al rechazar la posibilidad de que Cataluña gestione la totalidad de sus impuestos, como contempla el acuerdo con los independentistas. Calificó la propuesta de "retórica inflamada" y aseguró que espera que “no pase de ahí”.

“Es absolutamente inviable para el modelo financiero español. Puede suponer la quiebra de muchas otras cosas. No se puede jugar con las cosas de comer como si nada”, advirtió el líder manchego desde el Palacio de Fuensalida.

Llamamiento al PSOE: "Haced caso a Borrell"

En un mensaje dirigido a los sectores del PSOE que ven en él un crítico habitual, Page recurrió a la figura del exministro y actual alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, a quien considera “el mayor experto en Hacienda de toda España”.

Según recordó, Borrell no habla de financiación singular, sino directamente de un "cupo al estilo vasco o navarro".

Page citó una reciente entrevista de Borrell en la que comparó la negociación con un “supositorio de gran calibre que no pasa de una vez”, para ilustrar la complejidad y el rechazo social que, considera, genera el acuerdo.

"Será un callejón sin salida"

Aunque convencido de que el pacto no prosperará, García-Page reconoció que le resulta “interesante” ver la propuesta en detalle.

“A algunos les puede costar mucho explicar que estos documentos responden a criterios progresistas, o que garantizan el Estado del Bienestar, la solidaridad o la igualdad”, señaló en clara alusión a los argumentos empleados por el Gobierno para justificar la negociación con Junts.

Recordó también que hace justo un año ya marcó un límite: “Hasta aquí. Lo que se discute hoy ya está por debajo de lo que se firmó hace un año”. Y advirtió que seguir ese camino sería “darse contra la pared desde todos los puntos de vista y a un coste impresionante”.

Rechazo a un frente común, pero con coincidencias

Page también se desmarcó de la propuesta del presidente andaluz, Juanma Moreno (PP), de formar un frente común entre comunidades autónomas contra el “cupo catalán”.

Aun así, admitió que habrá “una coincidencia natural” entre regiones que no comparten el modelo planteado.

El líder socialista volvió a defender su compromiso con su partido, pero matizó que su prioridad es Castilla-La Mancha: “Soy socialista casi de nacimiento y espero morirme siéndolo.

Pero antes que cualquier otra cosa soy demócrata y coherente. Por delante estarán los intereses de mi tierra, que en este caso coinciden con los del 95% de los españoles”.

Críticas a una posible reunión Sánchez-Puigdemont

Otro de los temas abordados por García-Page fue la anunciada reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Junts, Carles Puigdemont.

Aunque aún sin fecha, el propio Sánchez ha confirmado que el encuentro se celebrará para asegurar la continuidad del apoyo parlamentario.

Para Page, este posible cara a cara no es razonable. “Ya es bastante bochorno ver a políticos ir en romería a arrodillarse delante de este hombre”, ironizó.

Y lanzó un comentario mordaz: “Sería un disgusto enorme que se colara en La Moncloa y luego se fuera; sería terrorífico”.

Sobre el fiscal general: "Debería dejar el cargo"

Por último, el presidente de Castilla-La Mancha también opinó sobre la situación del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, procesado por revelación de secretos.

Aunque afirmó que tiene “argumentos para defenderse”, consideró que le "beneficiaría" abandonar el cargo.

“Creo que podría defenderse mejor sin tener, al mismo tiempo, la responsabilidad de aparentar equidad en el resto de los casos”, concluyó.