El PP admite que no va a conseguir mayoría absoluta en Aragón y en Castilla y León

Se propuso cortar el ascenso de Vox en las autonómicas, pero ante los resultados de Extremadura ha concluido que no va a lograr quitarle escaños

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, felicita por videoconferencia a la candidata 'popular' en las elecciones a la Junta de Extremadura, María Guardiola, junto al presidente del PP en Aragón, Jorge Azcón. (DAVID MUDARRA - PP)
El Partido Popular ganó las elecciones extremeñas de este domingo, pero con sabor agridulce. La ventaja que le sacó al Partido Socialista se vio opacada por el subidón de Vox, que pasó de cinco a once escaños.
  1. Aragón y Castilla y León: los sondeos alejan la mayoría absoluta
  2. El avance de Vox: voto joven, femenino y rural
  3. Evidenciar la decadencia del PSOE

De los diez parlamentarios que perdieron los socialistas, los populares se hicieron solo con uno. Y en las filas azules comienzan a dar por sentado que resultará muy complicado hacerse con mayorías absolutas en Aragón y Castilla y León, las dos próximas regiones que abrirán las urnas, según explican a Confidencial Digital fuentes populares.

Aragón y Castilla y León: los sondeos alejan la mayoría absoluta

Los sondeos internos que maneja el partido no sitúan ni a Alfonso Fernández Mañueco, ni a Jorge Azcón, al borde de dicha suma, y todo apunta a que dependerán de Vox. En la dirección del PP concluyen que si ya era complicado prescindir del partido liderado por Santiago Abascal, el impulso electoral que les insuflará el éxito de Extremadura ha terminado por rematar la faena.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, 'barones' del partido y más cargos de la formación han recibido con fuertes aplausos a la presidenta de Extremadura en funciones y candidata a la reelección, María Guardiola, a su llegada a la sede en Génova. (DAVID MUDARRA - PP)

El avance de Vox: voto joven, femenino y rural

Vox se está haciendo con el electoral más joven, y también con una parte importante del voto femenino, la gran tarea pendiente que frustró la llegada a La Moncloa del PP en 2023. En Aragón y Castilla y León, los de Abascal ya han obligado a los populares a gobernar en coalición y después en minoría, y consideran que pueden alcanzar mejores resultados que en Extremadura. Especialmente en el territorio gobernado por Mañueco, donde el voto rural ha sido clave para el auge de Vox.

Con esto, lo que parecía un plan del PP para tratar de cosechar mayorías absolutas que multiplicasen su dominio territorial, va camino de resultar un plan fallido. Al menos en parte, porque a pesar de no conseguir reforzar las mayorías de los presidentes populares —María Guardiola solo ha conseguido un escaño más respecto a 2023—, sí sirve para evidenciar la decadencia del PSOE. Y esta es una victoria no menor para las generales de 2027.

Evidenciar la decadencia del PSOE

Feijóo quiere marcar un reguero de derrotas y basta con que los socialistas se la peguen en los tres comicios que se celebrarán en 2026 para que Génova lo considere una buena jugada —conscientes de que en el peor de los casos, mantendrán todos los ejecutivos regionales en minoría—.

En el PP tampoco consideran que depender de Vox suponga un desastre. Desde hace semanas, empiezan a pensar en gobiernos en minoría, y la idea no disgusta en la planta noble de Génova. Tienen serias dudas de que Vox quiera entrar en los gobiernos y calculan que podrán gobernar con acuerdos puntuales, pero con un gobierno unicolor.