La presión interna del PSOE abre la puerta a que Pedro Sánchez plantee una cuestión de confianza
El líder de los socialistas pretende limitar los cambios a una renovación de la ejecutiva del PSOE, pero militantes, cargos medios y dirigentes consideran que sería insuficiente
- Demandas de la militancia por un cambio radical
- Respuesta de Moncloa y la corrupción en la cúpula socialista
- Ineficacia de cambios internos ante casos de corrupción
- La cuestión de confianza como opción estratégica
- Presión interna y posibles cambios en el Comité Federal
- Posibles dimisiones y descarto de medidas drásticas
- Hoja de ruta hacia la renovación y resguardo parlamentario
Demandas de la militancia por un cambio radical
Las bases del PSOE llevan semanas reclamando dureza y un “cambio radical”, según explican a este medio distintos afiliados que ocupan cargos municipales. Un giro que creen que resulta insuficiente si queda circunscrito a un mero cambio superficial en la cúpula. Muchos dan por hecha la llegada de Montse Mínguez a la Secretaría de Organización para teñir de feminismo un cargo señalado por la etapa y los audios de José Luis Ábalos hablando en términos sexuales sobre mujeres.
Respuesta de Moncloa y la corrupción en la cúpula socialista
La negativa de Moncloa a impulsar cualquier iniciativa que afecte al Gobierno se mantiene inamovible. Sánchez quiere circunscribir el foco de la corrupción al partido y al “triángulo tóxico” —como lo denominan altos cargos del PSOE— de Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García. Pero las pulsiones internas hacen peligrar esa decisión firme y abren la puerta a que Sánchez sí ponga a prueba la legislatura con una cuestión de confianza que revalide su liderazgo como presidente del Gobierno.
Ineficacia de cambios internos ante casos de corrupción
Una parte importante del partido, tanto en las bases como en la dirección, advierten cierta ineficacia si los cambios se circunscriben a la organización interna del PSOE, en un caso de corrupción que ha afectado de lleno al Ministerio de Transportes, el mejor dotado económicamente de todos. La cuestión de confianza alberga la primera posición de todas las opciones posibles.
La cuestión de confianza como opción estratégica
Fuentes socialistas consideran que ganar esa votación permitiría relanzar al Gobierno en la sede de la soberanía popular, evidenciaría la falta de mayoría del Partido Popular para echar a Sánchez y alejaría cualquier atisbo de adelanto electoral. Pero hay quienes temen que la jugada salga mal y pueda evidenciar la debilidad de la mayoría de investidura o tensarla hasta su ruptura.
Presión interna y posibles cambios en el Comité Federal
Esta presión interna no cae en saco roto. Ministros y altos cargos del PSOE coinciden en la importancia que el presidente otorga a la opinión que traslada la militancia. “Está muy conectado con lo que piden las bases y lo tiene muy en cuenta”, aseguran estas fuentes a ECD, y advierten de que la inquietud interna en el partido puede provocar cambios de última hora en el Comité Federal de este sábado.
Posibles dimisiones y descarto de medidas drásticas
Aunque el presidente admitió que había pensado incluso en dimitir, se descarta cualquier medida drástica, también el adelanto electoral. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que Sánchez tomase una decisión tan definitiva, y a pesar de las dudas en su propio equipo sobre la viabilidad de la legislatura, nadie piensa ahora en tirar la toalla.
Hoja de ruta hacia la renovación y resguardo parlamentario
La hoja de ruta pasa por renovar la dirección y tratar de obtener el respaldo de la cámara baja de las Corteas Generales, de momento, con una votación sobre medidas anticorrupción y reformas sociales que movilicen al electorado y supongan una victoria parlamentaria clave; pero es ahí donde cada vez crecen más dudas sobre la eficacia que podría suponer ganar una cuestión de confianza.