Principal preocupación de Moncloa: que el lema “Gobierno ineficaz” cale en el electorado
Ha constatado que el apagón y la crisis de los trenes les están desgastando y ha activado un gabinete de crisis para lanzar mensajes que combatan la imagen de inactividad del Ejecutivo
- Respuestas del Gobierno ante las crisis
- Manejo de la información por parte del Ejecutivo
- Presiones para obtener información adicional
- Precauciones en la comunicación oficial
- Investigaciones y consecuencias legales
La preocupación del Gobierno por la falta de explicaciones sobre el apagón y sobre el colapso de los trenes de Renfe ha escalado en la última semana hasta situarse en máximos. Moncloa ha intentado, sin éxito, aportar información que sirva para paliar el desgaste de imagen que están produciendo ambas crisis al Ejecutivo.
El gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estudia ahora la manera de resolver la lentitud que sufren las investigaciones, que además se alargarán semanas, si no meses. Y - según explican a Confidencial Digital a fuentes gubernamentales- está escenificando apariencias de acción, gestiones y movimiento, con el fin de combatir la imagen de “Gobierno incapaz” que ha tratado de instalar Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, en las últimas semanas.
Respuestas del Gobierno ante las crisis
Tal escenificación es, por el momento, la única solución a la que han llegado para evitar que el electorado compre las acusaciones del PP y concluyan que el Ejecutivo es incompetente para llegar al fondo de ambas crisis.
Planean doblar las presencias en medios de Sara Aagesen, ministra de Transición Ecológica, que dirige la Comisión sobre el apagón, que es el evento que más preocupa al presidente.
Un ejemplo de esa hoja de ruta diseñada desde Moncloa es la intención de celebrar el comité en la sede de las empresas eléctricas, como adelantó Confidencial Digital.
Manejo de la información por parte del Ejecutivo
Moncloa rechaza que el desgaste tenga que cargar sobre el Gobierno, y asegura que la ciudadanía entiende que se debe a motivos ajenos al Ejecutivo. En un caso, los operadores privados que controla el 100% del sistema eléctrico, y en otro, un sabotaje o robo de cables de aluminio, que provocaron el colapso de la línea ferroviaria que une Madrid con Andalucía.
El Ejecutivo culpa del desgaste que puede estar sufriendo a la forma como ha gestionado posteriormente ambas catástrofes. “Los ciudadanos no nos piden que impidamos los imprevistos, nos piden que demos respuestas”, afirman altos cargos de Moncloa.
El problema es que, por momento, el Gobierno no ha conseguido dar información suficiente a la ciudadanía. En este punto -no tener información para dar- reside la preocupación principal de los socialistas.
Presiones para obtener información adicional
La comparecencia de Sánchez tras el apagón supuso un punto de inflexión, según Moncloa. En la tarde del martes pasado, las llamadas volaron entre Moncloa y el Comité que investiga el colapso del sistema energético que dejó sin luz a toda la Península el pasado 28 de abril.
“Pásame todo lo que tengas” pedían desde el equipo de Sánchez a todos los implicados en la investigación, con el fin de poder aportar algún dato nuevo en el discurso que iba a dar el presidente al día siguiente en el Congreso de los Diputados. Pero no recibían nada.
Toda petición cayó en saco roto y el líder del Ejecutivo no pudo trasladar más información que la conocida, sobre por qué se produjo el apagón y cuál fue el motivo real de la crisis de Renfe: si un sabotaje o un robo.
Precauciones en la comunicación oficial
Moncloa hace equilibrios entre el deseo de aportar nueva información y el riesgo de que las prisas jueguen una mala pasada. La gravedad de ambos colapsos exige máxima precaución, antes de apuntar en una dirección que sea equivocada.
Las palabras iniciales del ministro Óscar Puente, apuntando a un sabotaje y no un robo de cobre, sentaron mal en Moncloa. De hecho, ha intentado dar marcha atrás para no descartar ninguna hipótesis y volver al punto cero.
Si, en los primeros días, Puente apostaba por un sabotaje, con el argumento de que se trataba de un robo de escaso valor económico, el martes comenzó a virar su discurso: “Lo que para nosotros es una cantidad menor, para otros puede ser suficiente”, afirmó después Puente, restando validez al argumento que él mismo había difundido el lunes.
Este fallo resulta crucial para Moncloa: es mejor no dar explicaciones, que darlas mal. Más aún con la cantidad de dinero que hay en juego
Investigaciones y consecuencias legales
Tanto Iryo, acusado por el Ministerio de Transportes de causar un enganchón en una catenaria que alargó el parón ferroviario, como las eléctricas, se enfrentan a indemnizaciones cuantiosas, si se demuestra que fueron responsables de haber causado o prolongado ambas crisis.
El Gobierno asegura en privado que, al final, los dos casos acabarán en manos de la justicia, que tendrá que dirimir quién ha sido el responsable penal. Y una actuación precipitada del Ejecutivo puede añadir un coste reputacional y económico a dichas compañías, de modo que Moncloa quiere esquivar cualquier declaración errática.