‘Caso Montoro’: el PSOE intentará demostrar que en corrupción el PP ‘pierde por goleada’
Pedro Sánchez reforzará este discurso apoyándose en los próximos juicios de Púnica, Lezo y ‘caso Kitchen’ para tratar de diluir la importancia del ‘caso Cerdán’
- Estrategia para confrontar la corrupción del PP
- Una trama que anidó en Hacienda
- Expectativas del Gobierno socialista
- Estrategia de Moncloa y equilibrio de casos
- Comparativa con investigaciones anteriores
- Impacto de las investigaciones en la imagen del PSOE
- Objetivo político en la gestión de casos de corrupción
- Impacto en las encuestas y el electorado
El Partido Socialista busca resurgir de las cenizas, después de que el encarcelamiento de Santos Cerdán, hasta mayo derecha del presidente y líder del partido, Pedro Sánchez, abrasara Ferraz tras el informe de la UCO con audios sobre mordidas ilegales. Sin esperarlo, los socialistas se encontraron la semana pasada con la revelación de un nuevo escándalo de presunta corrupción en gobiernos del Partido Popular, el ‘caso Montoro’, y se ha propuesto aprovecharlo al máximo.
Estrategia para confrontar la corrupción del PP
Los socialistas ven en el escándalo que afecta el que fuera ex ministro de Hacienda del PP una bomba de oxígeno con la que tratan de dar la vuelta al tablero, por la vía de resucitar los casos de corrupción que protagonizó el Gobierno de Mariano Rajoy e instalar en la ciudadanía que existe una diferencia “abismal” —como la califican en privado— entre las causas judiciales abiertas al Gobierno socialista y las que provocaron la moción de censura contra el PP.
Una trama que anidó en Hacienda
El ‘caso Montoro’ investiga la elaboración de leyes ad hoc desde el Ministerio de Hacienda para favorecer a grandes empresas a cambio de mordidas. Pagos que se distribuían a través de la empresa lobista Equipo Económico, fundada por el propio, Cristóbal Montoro, y que era contratada por energéticas y casas de apuestas a las que se les reducían impuestos en proyectos de leyes que impulsaba el ministerio de Hacienda.
La instrucción acumula siete años bajo secreto de sumario que han impedido conocer la investigación hasta la semana pasada. Un total de 27 cargos de Hacienda se encuentran imputados en esta causa, que salpica a otro de los ministerios de Rajoy, después de que el ‘caso Kitchen’ manchara el mandato de Jorge Fernández-Díaz, imputado por el espionaje a Luis Bárcenas, extesorero del partido que admitió la financiación ilegal y la caja B del PP.
Expectativas del Gobierno socialista
Sánchez cuenta con el impacto mediático por el inicio del juicio, previsto para el primer semestre de 2026, y también con el procesamiento de dirigentes del PP madrileño en los casos Púnica y Lezo. El Gobierno espera que las sentencias de estos casos se vayan produciendo a lo largo del 2026, lo que permitiría a Ferraz volver a presentarse como garantía frente a la corrupción frente de los populares.
Estrategia de Moncloa y equilibrio de casos
La estrategia de Moncloa pasa por visualizar una montaña de casos que afectan a los estamentos más altos del antiguo PP de Rajoy, con el fin restar trascendencia al ‘caso Cerdán’. Los socialistas consideran que el golpe más duro ya ha pasado, y calculan que la investigación no avanzará hasta que se encuentren las presuntas mordidas del ex número tres del partido.
Comparativa con investigaciones anteriores
Hasta entonces, se abre una fase que les dará cierta tregua, puesto que las investigaciones suelen alargarse años, incluso cuando no hay pruebas que las sustenten, como sucedió con Podemos en el ‘caso Neurona’, una investigación que se archivó después de tres años de y una retahíla de piezas paralelas que no llevaron a nada.
Impacto de las investigaciones en la imagen del PSOE
El caso Gürtel, cuyas piezas troncales derivaron en tres sentencias condenatorias —incluido al propio partido como partícipe a título lucrativo— aún tiene causas sin resolver y se destapó en 2009; los hechos del ‘caso Kitchen’ se produjeron entre 2013 y 2015; y lo mismo con Púnica y Lezo.
Objetivo político en la gestión de casos de corrupción
Estas causas por presunta corrupción —aunque en Ferraz dan por hecho que habrá sentencias condenatorias, al vista del material incautado— se aproximan a la fase final.
Sánchez cuenta con que el ‘caso Montoro’, sirva como pistoletazo de salida a un carrusel de sentencias que golpeen al PP y reaviven en el electorado los años más oscuros de los populares, frente a un ‘caso Cerdán’ amortizado y sin apenas avances —siempre según los cálculos de Ferraz—.
Impacto en las encuestas y el electorado
Se busca una especie de balance que sitúe en el imaginario del electorado la comparación de la corrupción en los últimos Ejecutivos de PP y PSOE, de modo que termine acercando a los votantes que se han alejado del PSOE.
El inicialmente llamado ‘caso Koldo’, que incrimina también al exministro de transportes, José Luis Ábalos —antecesor de Cerdán en la secretaría de organización socialista— en el cobro de mordidas ilegales a cambio de la adjudicación amañada de contratos públicos, ha hundido al PSOE, al menos, seis puntos según el último barómetro del CIS.