Sánchez ha decidido presentar los Presupuestos para ahorrarse un pleito ante el Constitucional
Pretende evitar que un no descartable varapalo judicial se convierta en una victoria para el Partido Popular
- Histórico de prórrogas de los Presupuestos
- Presión parlamentaria para la presentación
- Temor a batallas judiciales
- Cambio de postura en La Moncloa
- Objetivos del PSOE y Sumar
El Gobierno decidió antes del verano dar un giro de guion con los Presupuestos. Hasta ese momento había defendido no presentarlos si no conseguía los apoyos para sacarlos adelante. Sin embargo, las cada vez más numerosas críticas por la posible inconstitucionalidad de esa decisión han forzado al presidente, Pedro Sánchez, a cambiar de parecer y le ha obligado a comprometerse a llevarlos a la Cámara Baja aunque no consiga los síes necesarios para sacarlos adelante.
Histórico de prórrogas de los Presupuestos
En los tres últimos ejercicios, el Ejecutivo ha esquivado lo que —con toda probabilidad— habría terminado en un varapalo parlamentario en el Congreso de los Diputados.
Así, las cuentas acumulan tres años de prórroga. Entraron en vigor en 2023, y no ha vuelto a haber siquiera votación sobre unas nuevas cuentas en esta legislatura, pese a cumplirse más de la mitad del mandato.
Presión parlamentaria para la presentación
El Ejecutivo ha detectado que ha crecido la convicción de que no presentar Presupuestos ya no se percibe como una circunstancia menor y sin demasiada importancia.
A ambos lados del Hemiciclo, los grupos han transmitido al Gobierno que debe presentar las cuentas, aunque no las aprueben, y que no hacerlo supone ir en contra de la obligación política del Ejecutivo —en opinión de los partidos progresistas— y también del dictado de la Constitución —según las formaciones conservadoras—.
Temor a batallas judiciales
Moncloa teme que las acusaciones de inconstitucionalidad deriven en una batalla judicial que no dudan en que la oposición emprenderá en cuanto tenga la ocasión, como ha sucedido con medidas de menor calado como el traslado de niños inmigrantes a autonomías de todo el territorio.
Una batalla judicial cuyo resultado podría ser muy negativo para el Gobierno.
Cambio de postura en La Moncloa
El Gobierno quiere cortar un debate que hace un año consideraba residual, pero que ahora se ha vuelto un clamor.
Fuentes gubernamentales admiten unanimidad política y hasta mediática sobre la obligación de presentar los Presupuestos, independientemente del resultado de la votación.
La sensación de que el problema puede terminar en los tribunales ha aumentado y la preocupación a un revés judicial, también. Un correctivo al Gobierno sobre el proyecto más importante de cada año resultaría un bache difícil de superar y pondría la legislatura en un punto aún más complicado.
Cada vez existen más voces en el Gobierno que temen un revés judicial si el Partido Popular decide presentar un recurso a Tribunal Constitucional y se basan en un factor clave: otros mandatos han tenido Presupuestos prorrogados, como sucedió con Mariano Rajoy, pero bajo circunstancias distintas: sucesivas elecciones generales, o directamente Presupuestos no aprobados tras votaciones perdidas en el Congreso.
En esta legislatura, dada la minoría parlamentaria que tienen el Partido Socialista y Sumar, el Ministerio de Hacienda no ha presentado un proyecto de Presupuestos al resto de grupos parlamentarios por miedo a perder la votación.
La situación no ha cambiado este curso, de ahí la presión del resto de grupos y la percepción de irregularidad por parte de la ciudadanía, circunstancias que han provocado el cambio de postura en La Moncloa.
Objetivos del PSOE y Sumar
Este último punto tampoco resulta menor. El PSOE y Sumar quieren evitar que los dos últimos años de legislatura sean como los dos primeros.
El plan es impedir que cale la imagen de un Ejecutivo paralizado, algo que ya se han planteado con anterioridad, pero que ahora esperan remediar, aunque sea exponiéndose a perder la votación más importante de todas.