Trump y Sánchez se saludan tras la crisis por la OTAN

Trump y Sánchez sellan un saludo cordial en Egipto días después de que el presidente de EE.UU. amenazara con expulsar a España de la OTAN.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y su homólogo estadounidense, Donald Trump, se han encontrado este lunes en la cumbre que se celebra en Egipto. (Agencia Dpa)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, protagonizaron un saludo cordial durante la cumbre de Sharm el Sheij, pocos días después de que el líder norteamericano sugiriera expulsar a España de la OTAN por su bajo gasto en defensa.

  1. Cordialidad inesperada entre Trump y Sánchez
  2. Un saludo simbólico tras las tensiones por la OTAN
  3. De la distancia ideológica a la foto obligada
  4. Una cumbre de alto voltaje diplomático
  5. España, en el punto de mira de Washington

Cordialidad inesperada entre Trump y Sánchez

El esperado reencuentro entre Donald Trump y Pedro Sánchez ha dejado una imagen de aparente cordialidad tras semanas de tensión diplomática. Ambos mandatarios coincidieron en la cumbre internacional de Sharm el Sheij (Egipto) para la firma del plan de paz para Gaza, una cita histórica organizada por el propio Trump junto al presidente egipcio Abdulfatah Al-Sisi.

El encuentro ha supuesto el primer saludo entre ambos líderes en el nuevo mandato de Trump, iniciado el 20 de enero de 2025. El tono del presidente estadounidense, conocido por sus declaraciones imprevisibles, fue esta vez más conciliador.

“España. ¿Dónde está España? ¿Estáis trabajando con él con respecto al PIB? Nos acercaremos. Pero hacéis un trabajo fantástico”, declaró Trump ante los asistentes, mirando a Sánchez con una mezcla de reproche y reconocimiento.

Sus palabras, mitad regañina y mitad halago, aludían directamente a la negativa de España a aumentar su gasto militar hasta el 5% del PIB, compromiso exigido por Washington a todos los aliados de la OTAN.

Un saludo simbólico tras las tensiones por la OTAN

El gesto entre ambos mandatarios adquiere relevancia después de que Trump amenazara con expulsar a España de la Alianza Atlántica por “no cumplir con sus obligaciones de defensa”.

La frase provocó un terremoto diplomático en Bruselas y Madrid, aunque fuentes del Pentágono reconocen que no existe mecanismo legal para expulsar a un país miembro.

En ese contexto de tensión, el saludo en Egipto simboliza una tregua momentánea entre ambos gobiernos. Según testigos del encuentro, Trump llegó con retraso a la cumbre, saludando uno a uno a los líderes presentes antes de la foto de familia.

El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, durante el picnic del Congreso en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el jueves 12 de junio de 2025. (Europa Press / Al Drago).

Cuando llegó el turno de Sánchez, el presidente estadounidense le tendió la mano con una sonrisa y un ligero tirón del brazo, gesto habitual en su lenguaje corporal. El jefe del Ejecutivo español respondió posando brevemente su mano sobre la espalda de Trump, lo que fue interpretado como una muestra de cortesía diplomática.

De la distancia ideológica a la foto obligada

La relación entre Trump y Sánchez ha sido siempre distante, marcada por diferencias políticas e ideológicas profundas. El propio Sánchez ha afirmado en varias ocasiones estar “en las antípodas” del republicano.

Durante la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, ambos compartieron foto de familia, aunque Sánchez fue colocado en el extremo opuesto de la imagen, lejos del presidente estadounidense.

Semanas después, en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el líder español evitó coincidir con Trump en público. En aquella ocasión, fue Felipe VI quien encabezó la delegación española, permitiendo a Sánchez eludir una foto conjunta con el mandatario.

Esta vez, sin embargo, el protocolo no dio margen a la evasión: Trump era el anfitrión del encuentro internacional, y la fotografía personal entre ambos fue inevitable.

Una cumbre de alto voltaje diplomático

La cumbre de Sharm el Sheij reunió a decenas de jefes de Estado y de Gobierno con el objetivo de firmar un plan de paz entre Israel y Hamás, tras meses de negociaciones impulsadas por Egipto y Estados Unidos.

La presencia simultánea de Trump y Sánchez generó expectación mediática, especialmente por el contexto de crisis diplomática derivado del gasto militar español.

El saludo, aunque breve, fue suficiente para acaparar la atención de la prensa internacional. Algunos medios estadounidenses interpretaron el intercambio como una señal de distensión, mientras que otros lo consideraron una maniobra calculada por parte de Trump para proyectar una imagen de liderazgo conciliador.

España, en el punto de mira de Washington

El gasto en defensa de España, actualmente situado en torno al 1,2% del PIB, sigue siendo una de las principales fuentes de fricción con la administración estadounidense.

La Casa Blanca insiste en que Madrid debe cumplir con el nuevo objetivo del 5% fijado para 2035, mientras que el Gobierno de Sánchez mantiene que la prioridad debe ser la inversión social y la modernización tecnológica del Ejército.

La visita a Egipto ha servido, al menos, para que ambos líderes intercambien gestos de cortesía y para mantener abierta una vía de diálogo que evite el deterioro de las relaciones bilaterales.