Aumenta la demanda de tratamiento en jóvenes por adicción al juego
La mayoría sólo acude a un profesional si lo pide su entorno, y muchos adultos acarrean el problema desde la adolescencia, según Proyecto Hombre
- Más jóvenes piden ayuda
- No existe un perfil específico en la adicción
- Se reduce el estigma pero continúa la falta de información
- Funcionamiento de las terapias
Más jóvenes piden ayuda
La ludopatía no es un fenómeno nuevo, aunque ha habido un aumento en los últimos 5 años en la demanda de tratamiento en adolescentes y jóvenes menores de 25 años, indica Llamas. El crecimiento coincide con la proliferación de las plataformas de juego online, para las cuales a menudo sólo se necesita tener un dispositivo electrónico, crear una cuenta y verificar la identidad.
Aun así, el juego presencial no ha perdido popularidad: según un informe del Ministerio de Sanidad, en 2021 habían 364 locales dedicados exclusivamente al juego en Madrid, casi todos ubicados en barrios con rentas bajas y a menos de 500 metros de un centro escolar. Muchos de los jóvenes que solicitan tratamiento por ludopatía son usuarios de juego tanto presencial como online, comenta Llamas.
No existe un perfil específico en la adicción
El perfil de persona jóven con adicción al juego es “cada vez más heterogéneo”, indica el psicólogo, por lo que apenas varía según factores como el género, estatus socioeconómico u otras características. Es un problema que aparece en pacientes de entornos cada vez más diversos, comenta.
Sin embargo, un patrón común en la mayoría de casos de ludopatía es su comienzo. La mayoría de jóvenes con esta adicción empiezan con las apuestas deportivas, a menudo en grupo. Suelen comenzar apostando poco dinero, aunque algunos “se enganchan” y terminan incrementando la frecuencia y cantidad de las transacciones, y posteriormente participan en otros tipos de juego como el póker o la ruleta, según Llamas.
Se reduce el estigma pero continúa la falta de información
Según el psicólogo, los jóvenes cada vez son más propensos a hablar del problema y pedir ayuda cuando la necesitan, reduciéndose así el estigma. Sin embargo, como es el caso con otros tipos de adicción, la mayoría acuden a un profesional únicamente cuando sus amigos o familiares lo solicitan, pues resulta difícil que la persona se dé cuenta de que tiene un problema.
Todavía existe falta de conocimiento y concienciación en el entorno escolar sobre la adicción al juego. Según otro informe de Sanidad, menos de la mitad de estudiantes de entre 14 y 18 años fueron informados en el instituto sobre los peligros de las apuestas y juego online, frente a un 72,3% sobre las drogas legales, 66,8% sobre las drogas ilegales y 74% sobre el mal uso de las tecnologías. Este dato coincide con un alto número, según Llamas, de jóvenes que no acuden a consulta hasta pasados muchos años del inicio de la adicción.
Funcionamiento de las terapias
Para tratar a una persona con ludopatía, primero se pone el foco en parar la conducta adictiva -en este caso el juego- y se motiva al paciente a que quiera cambiar su comportamiento por voluntad propia, comenta Llamas. También se intenta generar conciencia de problema para que el paciente entienda las consecuencias de su adicción, como puede ser el gasto de dinero ajeno y las deudas.
También es importante para el profesional trabajar con el entorno de la persona con ludopatía -sobre todo si es menor- para que supervise su comportamiento y regule su acceso a cuentas bancarias o plataformas de juego online, añade. Una vez se reduce o elimina el comportamiento, se debe averiguar cuál es el problema que ha llevado a la persona al juego, ya que “todas las adicciones son un síntoma” de algo que ocurre detrás, indica el psicólogo.