Los barcos de alquiler sustituyen a las motos de agua como plan de moda este verano

Los empresarios náuticos aseguran que cada vez más jóvenes optan por alquilar embarcaciones entre amigos para llegar a calas de difícil acceso

Europapress

El sector náutico comienza el verano con un aumento en las reservas de embarcaciones de recreo. Tras la bajada de la demanda registrada el año pasado, los primeros meses de esta temporada han dejado cifras más optimistas, especialmente en el alquiler de embarcaciones ligeras y medianas. Aunque aún no se ha alcanzado el 100% de ocupación, la tendencia apunta a una temporada prometedora para las empresas del sector.

  1. Jóvenes y amigos: el nuevo perfil del cliente
  2. Caen las motos de agua, crecen los chárteres
  3. ¿Quién puede alquilar un barco?
  4. Seguridad y personal cualificado: retos del sector

Según la información aportada a este medio por Jordi Carrasco, director general de la Asociación Nacional de Empresarios Náuticos, en lugares como Baleares, se espera un aumento de precio. Esta subida se produce por los altos costes de los amarres y su limitada disponibilidad. Aun así, los empresarios destacan que el chárter náutico sigue siendo una de las formas más efectivas de acercar el mar al público general y el que permite que más personas puedan disfrutar de la náutica.

Jóvenes y amigos: el nuevo perfil del cliente

Uno de los cambios más significativos que observan desde la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN) es el perfil del cliente. Cada vez son más los jóvenes, de entre 30 y 45 años, que optan por alquilar embarcaciones junto a sus amigos como alternativa vacacional. Esta opción les permite compartir gastos y disfrutar del mar con mayor libertad

En estos casos, el barco se convierte en algo más que un medio de transporte: funciona también como alojamiento móvil que permite recorrer la costa y acceder a calas muy remotas, inaccesibles por tierra.

Aunque el perfil del cliente depende de la zona en la que se navegue, en Baleares, por ejemplo, son más los navegantes extranjeros que alquilan embarcaciones. En la península, la costa de Levante concentra más aficionados nacionales que navegan alquilando barcos.

Caen las motos de agua, crecen los chárteres

Aunque en términos generales las matriculaciones de embarcaciones de recreo han bajado en un 11,6% respecto al mismo periodo del año pasado (enero a mayo), el sector de los chárteres sigue manteniéndose como uno de los más activos. De hecho, un 32,5% de las embarcaciones matriculadas este año están destinadas específicamente al alquiler.

En contraste, las motos de agua —que han sido durante años referente del turismo náutico veraniego— pierden protagonismo frente a las embarcaciones que permiten una experiencia más completa y económica en el mar.

Dentro de los chárteres, en temporada de verano, indican desde ANEN, es mayor el alquiler por días de lanchas. Pero cada año crecen más los alquileres de veleros de una semana para navegar en grupo o en familia.

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¿Quién puede alquilar un barco?

La normativa para alquilar una embarcación depende de varios factores como la eslora, la potencia y la distancia de navegación respecto a la costa. En muchos casos, se puede alquilar una embarcación sin necesidad de título náutico si se contrata también un patrón profesional, algo más habitual en los grupos jóvenes o de turistas que no cuentan con experiencia previa.

Seguridad y personal cualificado: retos del sector

Con la campaña de seguridad para la náutica de recreo a punto de presentarse por parte de la Dirección General de la Marina Mercante, el sector se prepara también para reforzar su seguridad de cara al ciudadano. Desde la Asociación, colaboran activamente en su difusión entre los socios y empresas de chárter.

Otro desafío creciente es la falta de personal cualificado. Según un estudio reciente, el 58% de las empresas del sector declara tener serias dificultades para encontrar empleados con las competencias necesarias. Aun así, cerca de la mitad tiene previsto aumentar plantilla este año.