Los funcionarios en el extranjero sobre la nueva aseguradora de Muface: “Estamos satisfechos”
Nueva Mutua Sanitaria presta asistencia médica fuera de España por primera vez. Los mutualistas temían descontrol por la falta de experiencia
- “Estamos satisfechos”
- Retirada de DKV
- Sin quejas por la nueva aseguradora
- Debate sobre el modelo de contratación
“Estamos satisfechos”
“De momento, estamos satisfechos”, resume a Confidencial Digital Alberto Virella, presidente de la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), que agrupa a uno de los cuerpos más afectados por el cambio.
La asistencia sanitaria en el exterior es un asunto sensible. “No hay plan B”, explica Virella. “Cuando estás fuera, no hay Seguridad Social. Tiene que haber una póliza de seguros que funcione con estándares internacionales. Es algo vital”.
El nuevo concierto internacional de MUFACE, dotado con 71,6 millones de euros y adjudicado a NMS, entró en vigor el pasado 1 de mayo y estará vigente hasta diciembre de 2027. Da cobertura a 4.179 titulares y a 3.728 beneficiarios repartidos en más de 120 países.
A diferencia del modelo de póliza tradicional que impera en el resto del mundo, el contrato ha sido articulado como un “concierto”, una fórmula muy propia de la Administración española pero ajena al mercado internacional.
Este detalle ha sido objeto de crítica por parte de las asociaciones de funcionarios, que reclaman una estructura más abierta y competitiva para futuros procesos.
Retirada de DKV
La transición no fue sencilla. Tras la retirada de DKV Internacional, que había gestionado este servicio durante años, el colectivo expresó su alarma. “Es la primera vez que esta entidad asume un contrato de estas características”, advirtió entonces la presidenta de FEDECA, Ana Ercoreca.
El temor estaba en la falta de experiencia internacional de NMS y en el escaso margen con que se había cerrado la licitación. De hecho, otras grandes aseguradoras como Allianz también descartaron presentarse.
En esas primeras semanas, según Virella, “establecimos una relación directa con los responsables de Nueva Mutua. Su actitud colaboradora fue muy destacable. Desde la sede en Madrid nos facilitaron el contacto para trasladar los problemas que estaban surgiendo y su voluntad de resolverlos fue clara. Y lo hicieron con rapidez”.
La aseguradora se ha apoyado en una gran correduría internacional con experiencia en la gestión de servicios médicos en el extranjero.
El sistema actual funciona con dos vías: una red de centros y consultas concertadas en cada país a la que los mutualistas pueden acudir directamente sin coste, y la opción de reembolso para quienes sean atendidos en centros no incluidos en esa red.
“Puedes ir de vacaciones o tener una urgencia fuera de tu destino de trabajo y estar cubierto igualmente”, explica el presidente de la ADE.
Sin quejas por la nueva aseguradora
En estos momentos, no hay constancia de quejas formales. “Desde hace semanas no nos ha llegado ninguna”, confirma Virella. “Los problemas que ha habido se han canalizado directamente con la aseguradora, y ellos los han resuelto”.
La red sanitaria internacional de NMS incluye hospitales y especialistas en más de 120 países. La cobertura es equivalente a la que ofrece MUFACE en España e incorpora también servicios ortoprotésicos, farmacéuticos y específicos del mutualismo administrativo.
En países como Estados Unidos, donde la atención médica privada es de altísimo coste, esta red se vuelve fundamental para garantizar el acceso sanitario sin desembolsos por parte del funcionario.
Debate sobre el modelo de contratación
No obstante, el fondo del debate sobre el modelo de contratación sigue abierto. “Nos hemos posicionado ante MUFACE y les hemos trasladado por escrito que el concierto no es la fórmula más adecuada”, apunta Virella.
“Las aseguradoras internacionales no entienden este concepto. El concierto es una figura del derecho administrativo español que, fuera, simplemente no existe. Eso limita la competencia y aleja a posibles oferentes. Lo lógico sería que el contrato se estructurara como una póliza de seguros, como se hace en el resto del mundo”.
De cara al futuro, la ADE y otras asociaciones de funcionarios piden que se prepare un nuevo marco legal que abra la puerta a una mayor concurrencia. “Es la única manera de garantizar que los servicios sanitarios para los funcionarios en el exterior sean realmente competitivos”, concluye Virella.
Mientras tanto, los casi 8.000 mutualistas en el extranjero, muchos de ellos destinados en países con sistemas sanitarios deficientes o con altos niveles de riesgo sanitario, respiran con alivio. La mutua sin experiencia previa en cobertura internacional parece haber superado su bautismo de fuego.