Pere Navarro apunta nuevo objetivo para proteger a mayores en ciudades

Los atropellos son la primera causa de fallecidos en vías urbanas, y el 65 % de las víctimas mortales tienen más de 65 años. Pere Navarro, director general de Tráfico, marca un nuevo objetivo: garantizar que los mayores puedan caminar por las ciudades con seguridad.

Este enfoque responde a una necesidad urgente para reducir tragedias en trayectos cotidianos y proteger a quienes han construido nuestras ciudades, adaptando la movilidad urbana a su realidad y vulnerabilidad.

El perfil de la víctima y el impacto real de los atropellos urbanos

Edad y género: claves para entender el problema

Según los datos de 2024, 207 peatones fallecieron en vías urbanas. Una cifra alarmante que pone a los atropellos como la principal causa de muerte en ciudad. La realidad es que el 65 % de estos fallecidos tenían más de 65 años, y dentro de este grupo, las mujeres sufren un mayor número de atropellos, aunque con heridas menos graves en promedio.

Además, muchos de los atropellos mortales ocurren cuando el peatón no ha cometido ninguna infracción, lo que evidencia una situación de riesgo que no depende solo del comportamiento del peatón, sino también del entorno urbano y la conducta de los conductores.

Cuándo y dónde ocurren los siniestros más graves

Los atropellos tienden a agravarse durante los fines de semana y horarios nocturnos, aunque sean menos frecuentes en esos momentos. Este patrón sugiere que la combinación de factores como la iluminación, el consumo de alcohol o la velocidad puede multiplicar el riesgo.

¿Te has fijado alguna vez en el peligro que supone cruzar una calle con poca luz o en zonas poco diseñadas para el peatón? La evidencia muestra que no basta con la precaución individual; hace falta un diseño urbano que priorice la seguridad.

Distracciones y comportamientos de riesgo: el ‘peatón digital’

El móvil como enemigo de la atención

Un estudio sobre el comportamiento en cruces refleja que un peatón de cada tres admite no prestar total atención al cruzar, principalmente por el uso del teléfono móvil. El 38 % reconoce cruzar en rojo ocasionalmente y un 44 % fuera del paso de peatones, prácticas que aumentan el riesgo de atropello.

El 86 % de los peatones sabe que el móvil afecta su atención, pero aun así las conductas imprudentes persisten, especialmente llamadas telefónicas (59 %) y lectura de mensajes (46,5 %). Por ello, siete de cada diez encuestados apoyan campañas informativas y casi dos tercios ven positivo sancionar el uso del móvil mientras se cruza.

La responsabilidad compartida en la seguridad vial urbana

Este fenómeno no es solo culpa del peatón; los conductores deben estar igualmente atentos y respetar límites de velocidad y normas específicas para proteger a los usuarios más vulnerables. La distracción, tanto de peatones como de conductores, es un elemento que la DGT quiere combatir con medidas educativas y normativas.

Experiencias prácticas: Madrid y Bilbao como modelos de acción

Madrid 360: ampliación de aceras y prioridad al peatón

Madrid ha adoptado la Estrategia Madrid 360, que impulsa peatonalizaciones y ampliación de aceras para reducir el espacio del vehículo motorizado y mejorar la seguridad del peatón. Esta transformación urbana también conlleva una adaptación constante de la normativa para vehículos, como la regulación del uso de balizas V16 para señalizar averías.

Este modelo busca que los desplazamientos a pie sean más seguros y cómodos, especialmente para personas mayores que requieren entornos accesibles y protegidos.

Bilbao Ciudad 30: límite de velocidad y accesibilidad escolar

Bilbao fue pionera en Europa en implantar un límite general de 30 km/h en zonas urbanas, con especial atención a entornos escolares y mejoras en accesibilidad. Estas medidas han consolidado un modelo urbano más seguro y sostenible.

Junto con estas iniciativas, los conductores deben cumplir normativas como la correcta señalización con luces para evitar multas de hasta 200 euros, que buscan garantizar la visibilidad y prevención de accidentes.

Conclusión experta: la ciudad debe adaptarse para proteger a sus mayores

El mensaje de Pere Navarro es claro: se debe garantizar que las personas mayores caminen seguras en las calles, porque representan la mayoría de víctimas mortales en atropellos urbanos. Esto implica un cambio en la movilidad, con ciudades que prioricen al peatón, campañas de concienciación sobre distracciones y una legislación que sancione comportamientos de riesgo tanto de peatones como de conductores.

La transformación no será inmediata, pero la apuesta por ciudades más seguras para mayores es una deuda pendiente que la DGT está empezando a saldar. Adaptar el entorno urbano y la conducta vial es cuestión de vida o muerte para muchos.