El elogio de Hamás a Sánchez es una vergüenza histórica
Es difícil encontrar una imagen más lamentable para España que la que hemos visto estos días en la Vuelta ciclista. Uno de nuestros mayores escaparates deportivos al mundo se ha visto convertido en escenario de boicots políticos y protestas radicales contra la participación del equipo israelí. Equipo que, por supuesto, nada tiene que ver con las acciones o decisiones de los dirigentes de su nación.
Las imágenes de pancartas, gritos y bloqueos han dado la vuelta al mundo. Y lo que en cualquier país serio habría sido condenado de inmediato, aquí ha sido matizado e incluso justificado. El deporte ha quedado reducido a un campo de batalla ideológica. Como todo lo que toca la izquierda.
Pero lo más grave no ha estado en las calles, sino en Moncloa. Pedro Sánchez, lejos de condenar los incidentes, decidió elogiar abiertamente a los manifestantes, calificando sus protestas como “una causa justa”. Una postura que no solo avergüenza a España, sino que nos sitúa directamente en el lado equivocado de la historia. Tanto, que Hamás, un grupo terrorista reconocido en la Unión Europea y en Estados Unidos, celebró públicamente las palabras de nuestro presidente, agradeciéndole su postura “clara y audaz”.
Que un grupo terrorista internacional encuentre en Pedro Sánchez un aliado es, sencillamente, insoportable. Mientras la policía tenía que intervenir en Madrid y la etapa final de la Vuelta se veía alterada, el presidente optaba por contentar a sus socios radicales en lugar de defender la dignidad de nuestro país. El resultado es claro: ridículo internacional, desprestigio institucional y una peligrosa normalización de discursos que jamás deberían formar parte de un mandatario europeo.
La dignidad nacional no admite rebajas: Pedro Sánchez pasará a la historia como el presidente que prefirió el aplauso de Hamás al respeto de su propio pueblo.
Miguel Ángel Rodríguez Caveda es periodista, ganador de tres premios Emmy y presidente de la consultora internacional de comunicación 3AW.