Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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La guindilla

A los diputados del Congreso, por su desfachatez: aprueban una guardería para sus señorías pero olvidan al resto de ciudadanos

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El Congreso de los Diputados tendrá una guardería a partir del próximo año, de la que se podrán beneficiar los hijos de los diputados y del personal que trabaja en la Cámara Baja.

El Congreso de los Diputados tendrá una guardería a partir del próximo año, de la que se podrán beneficiar los hijos de los diputados y del personal que trabaja en la Cámara Baja. Exactamente, así. El centro infantil estará instalado en uno de los edificios de la nueva ampliación, situado en la Carrera de San Jerónimo, y dispondrá de unas cincuenta plazas para niños con edades de hasta tres años. La idea de crear un centro infantil surgió del PSOE y PP el pasado mes de diciembre, con el fin de que tanto los diputados como los trabajadores pudieran conciliar su vida laboral y personal. Hace una semana, la Mesa del Congreso dio luz verde al proyecto, después de que un grupo de trabajo estudiara durante casi un año la viabilidad del proyecto, que cuenta con el respaldo de los funcionarios de la Cámara y los representantes sindicales. La guardería tendrá un coste de 447.322 euros, que se han recogido en los presupuestos que el Congreso ha aprobado para el próximo año. Y uno se hace el siguiente razonamiento: si sus señorías consideran tan necesario para sus propias personas esta ayuda, ¿cómo es que no han alcanzado ya, por vía de urgencia, la necesaria mayoría parlamentaria para obligar por ley a las grandes empresas para que favorezcan a sus empleados con este servicio? La ciudadanía pagaría de mil amores esos casi 450.000 euros por la conciliación de la vida laboral y familiar de sus representantes políticos si éstos se preocuparan de fomentar la suya. Lo contrario es de un cinismo insultante y vale para todas las fuerzas parlamentarias. Guindilla a las descaradas señorías.