Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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Matar para evitar enfermedades

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Para conseguir que nazca un bebé libre de los genes asociados a ciertas enfermedades hereditarias, ha sido necesario obtener un cierto número de embriones de los cuales se desecharán aquellos que sí sean portadores del gen defectuoso. Esos embriones desechados, que aunque muy pequeños, no dejan de ser vidas humanas se destruirán o serán utilizados para investigación.

Se ha anunciado como una gran noticia el nacimiento en Sevilla de un bebé libre de enfermedades hereditarias. El titular, con alguna variación según los medios, es el siguiente: "Gracias al diagnóstico genético preimplantatorio nace en Sevilla el primer bebé libre de enfermedades hereditarias de la sanidad pública española." A este titular se acompañan fotos de los felices padres junto a su bebé.   Así explicado parece, efectivamente, un gran avance de la ciencia del que se podrán beneficiar muchos padres y sus futuros hijos. Sin embargo, hay un "pero" que no se explica prácticamente en ninguno de los medios de comunicación que han dado esta noticia. Puede ser que este "pero" haya sido obviado por un simple descuido de los redactores aunque más bien parece que de lo que se trata es de confundir a la gente respecto a la realidad de estas técnicas de reproducción asistida.   Sea como fuere conviene recordar que para conseguir que nazca un bebé libre de los genes asociados a ciertas enfermedades hereditarias, ha sido necesario obtener un cierto número de embriones de los cuales se desecharán aquellos que sí sean portadores del gen defectuoso. Esos embriones desechados, que aunque muy pequeños, no dejan de ser vidas humanas se destruirán o serán utilizados para investigación. No es lícito salvar una vida, o mejorar sus condiciones evitando enfermedades futuras, a costa de destruir otras vidas. El fin no justifica los medios.