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La prensa extranjera abandona el país

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El Gobierno tripartito, Gobierno de España, ha espantado a la más prestigiosa prensa extranjera (británica, para más información) de nuestro país. Hemos dejado de tener interés para nuestros compañeros de barco de la Unión Europea. Una de las causas decisivas para ello es la falta de libertad de expresión. La padecemos el pueblo español, mediatizado por los medios de información sujetos a las pautas del ejecutivo. La padece la Iglesia Católica, que si habla públicamente, enseguida es denostada por dichos medios de información. La padecen los que tienen a su cargo la defensa de la unidad nacional, en su variedad de reinos, que aun apelando a las máximas leyes del Estado, son destituidos por el ejecutivo. La padecen las personas españolas que habitan territorios bilingües, a los que se quiere imponer su habla habitual distinta que la materna. La tienen los empresarios, que este pasado fin de semana, tuvieron que dividirse para asistir a los actos convocados por el President Camps y Rodríguez Zapatero. Los que no deberían hablar, por tener miles de asesinatos a sus espaldas, el Gobierno de España y el Gobierno vasco les dan la palabra, con el escándalo del resto de los españoles que durante más de treinta años hemos padecido el terrorismo de ETA. Como diría Obelix, personaje galo de cómic, “están locos estos romanos”. Aparisi y Guijarro advertía que “cuando el sistema parlamentario se aplicó a España, el infierno se hubo de alegrar porque es un medio maravilloso de dividir lo que está unido; de pudrir lo que está sano; de convertir un pueblo de gigantes en un pueblo de jorobados”. Así estamos los españoles: divididos, podridos y jorobados. Encima, no pueden hablar los que tendrían derecho a ello más que nadie. Para decir sandeces...