Lunes 05/12/2016. Actualizado 14:44h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Mi resultado electoral

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El sistema quiere que se vote, aunque el voto sea en blanco, porque el voto que sea fortalece el sistema. Una vez efectuado el escrutinio, los especialistas de la tergiversación hacen verdaderas piruetas, obviando esa creciente bolsa de población para la cual, las elecciones no son sino una pantomima sangrante.

Acabamos de pasar una nueva juerga del sistema; juerga que, inexorablemente, la pagamos los españoles de nuestros bolsillos, para el regocijo de sus políticos.

Y sin embargo, el pueblo español sigue dando cancha a tanto latrocinio, a tanta sinvergonzonería...

La participación en las elecciones municipales ha sido del 63,89%, casi cuatro puntos menos que en 2003 cuando llegó al 67,68%. Una mayoría simple superior a la del partido más votado. Pero evidentemente, no basta. Debemos ser consecuentes y aspirar a una mayoría absoluta.

Ya, en la pantomima estatutaria de Cataluña y de Andalucía, se ha demostrado que el voto, aún el voto contrario, es asumido favorablemente por el sistema. Así, no basta con que la suma de los que se manifiestan en contra y los que pasamos del sistema llegue al 68% de la población (cierto que aquí deben sumarse también los que pasan de la sociedad, los enfermos y los posibles errores del censo, pero éste es un espectro marginal, tanto para el sistema como para quienes estamos contra el sistema).

El sistema quiere que se vote, aunque el voto sea en blanco, porque el voto que sea  fortalece el sistema. Una vez efectuado el escrutinio, los especialistas de la tergiversación hacen verdaderas piruetas, obviando esa creciente bolsa de población para la cual, las elecciones no son sino una pantomima sangrante.

Se han presentado candidaturas contrarias al sistema, esperando no se sabe exactamente qué. ¿Acaso no creen en sus postulados?; ¿acaso creen que van a obtener algo del sistema?

Sí, ciertamente su programa es humanista, español, libre... Pero inmerso en el engaño del sistema, ¿qué obtienen?... Sólo fortalecer lo que pretenden atacar.

¿Acaso creen que, puestos a comercializar el mejor refresco o el mejor detergente, con diferencia astronómica sobre los más conocidos van a obtener algún éxito?... Pues lo mismo ocurre con las elecciones.