Domingo 20/08/2017. Actualizado 01:00h

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Divorcio de Lydia Bosch. Los policías que investigaron la denuncia contra el marido critican a la ‘prensa rosa’ por poner en duda su trabajo: “Están vendiendo basura”

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Los miembros del Cuerpo Nacional de Policía que han investigado la denuncia de Lydia Bosch contra su marido, al que acusó de abusos a la hija que ella tenía de una relación anterior, está indignados con la “prensa rosa”. Consideran que se ha puesto frívolamente de parte del denunciado y está cuestionando el trabajo realizado y por tanto su profesionalidad.

Según datos recogidos por El Confidencial Digital en fuentes policiales, los funcionarios no dan crédito al “frívolo e irresponsable” comportamiento (son sus palabras) de algunos periodistas del ‘corazón’ que están cuestionando estos días la detención del marido de la actriz, Alberto Martín Caballero. Señalan explícitamente a varios colaboradores de Antena 3 TV.

Los agentes recuerdan cómo se produjeron los hechos. Cuando Lydia Bosch inició los trámites de divorcio, su hija acudió a ella para revelarle lo que había pasado algunos años antes. La actriz dudó de la veracidad de ese relato y acudió con la chica a un psicólogo, quien emitió un informe completo en el que se daba crédito al testimonio de la muchacha.

Igualmente, cuando Lydia Bosch acudió a la policía, un comisario experto procedió a interrogar a la niña. Y su parecer fue contundente: Martín Caballero debía ser detenido. Así se procedió.

Sin embargo, el acusado contrató los servicios de una agencia de comunicación, que lleva dos semanas suministrando “una versión interesada” de los hechos que, según los policías, muchos tertulianos han asumido como veraz sin disponer de más datos. Se denuncia un trabajo de intoxicación y manipulación, como en el caso del comunicado del marido explicando que todo se remontaba a un simple beso de cinco años atrás.

La policía no da crédito a esa versión. Los informes contienen acusaciones mucho más graves, y el testimonio de la menor es calificado de “coherente y veraz”. La niña ha explicado, además, que no había hablado antes por temor a lo que pudiera pasarle a una hermana de seis años.

Para los agentes, basta con acudir al auto de la juez para comprobar que se está abordando un tema grave, que no debe ser tomado a la ligera por algunos periodistas. La jueza explica que, aunque no toma medidas preventivas como el alejamiento del acusado, sin embargo no ha archivado la causa y ha decretado sólo libertad provisional, por lo que debe personarse en el juzgado los primeros días de cada mes y notificar sus posibles cambios de domicilio.

Los investigadores se muestran muy críticos: “La prensa rosa está vendiendo basura” y frivolizando con un hecho muy delicado que, como mínimo, debe quedar en manos de la justicia, evitando juicios paralelos. Se trata, concluyen, de un señor imputado y en libertad provisional.

“Somos
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