Judicial

Podemos reclama cuatro puestos en el Consejo del Poder Judicial y el PSOE le ofrece dos

El ministro Campo y Enrique López están negociando en secreto una renovación rápida de los vocales

La renovación del Consejo General del Poder Judicial está en marcha. Así lo confirman fuentes tanto del PP como del PSOE, que son los que suman la mayoría necesaria para decidir los integrantes del nuevo órgano. De hecho, la existencia de estas negociaciones ha sido la razón para que este martes el CGPJ volviera a paralizar los nombramientos de magistrados del Tribunal Supremo.  

La duda ahora está en cuántos ‘asientos’ se llevan los conservadores y cuántos los progresistas en el Poder Judicial, que actualmente es de mayoría conservadora. Una de las claves está, según indican fuentes judiciales a Confidencial Digital, en los miembros que quiere designar Podemos

El partido que dirige Pablo Iglesias reclama cuatro puestos dentro de la Institución, pero el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo -interlocutor por parte de los socialistas- trata de rebajar este número a dos, según estas fuentes. 

El actual CGPJ lleva en funciones un año y siete meses. Para decidir sus 21 miembros, Gobierno y oposición deben ponerse de acuerdo en el número de jueces y juristas que se reparten y las fuentes consultadas indican que la fórmula que mayor consenso provoca, dada la actual forma del Congreso de los diputados, sería la de 11 para el PSOE y 9 para el PP y algún presidente que no suscite reticencias por ninguno de los dos lados. 

Independentismo una línea roja 

Otra de las claves de esta negociación que se está llevando con total hermetismo está en si entra algún juez cercano al movimiento independentista. En este sentido, fuentes judiciales indican que para el PP es una línea roja. 

Pero una fórmula sería que el partido socialista lo apoyara dentro de los nombres que le tocan, como un guiño a su socio de Gobierno. Uno de los nombres que se barajan es el de Montserrat Figueras, magistrada de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y miembro de Ágora Judicial. 

Paralizados los nombramientos (otra vez)

Este martes el Pleno del CGPJ se reunió por última vez antes de verano y en el orden del día estaba votar el nombramiento de, entre otros, tres magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo. 

Los vocales acudieron muy divididos entre los que creen que un Consejo en funciones no debía seguir decidiendo sobre la cúpula judicial y los que creen que no se pueden evadir sus funciones. 

En este sentido, el presidente Carlos Lesmes informó de que tenía conocimiento de que la renovación estaba en marcha -sin dar más detalles- y propuso eliminar los nombramientos del orden del día. Todos los vocales tomaron la palabra y algunos insistieron en la necesidad de votar, pero eran una minoría. 

Finalmente fueron 16 vocales a favor de paralizarlos y cinco en contra. De estos cinco, cuatro son de la cuerda conservadora y una, Mar Cabrejas de la progresista. Carmen Llombart anunció un voto particular al que se adhieron Nuria Díaz, y Ángeles Carmona. 

El pasado mes de enero, el Consejo ya decidió paralizar los nombramientos discrecionales con la confianza de una pronta renovación de la institución. Al no producirse, Lesmes los reactivó en el mes de mayo. Ahora, fuentes cercanas al presidente, indican que el nuevo plazo para decidir es hasta finales de septiembre. 

Discreción máxima para evitar filtraciones de Whatsapp 

Precisamente una de las indicaciones de que las negociaciones marchan y no marchan mal es la ausencia de noticias, según indican fuentes del propio Consejo. 

La máxima discreción que están llevando Campo y Enrique López por parte del PP tiene como objetivo no boicotear las negociaciones con filtraciones prematuras, como sucedió la vez anterior cuando se filtró el Whatsapp del senador Ignacio Cosidó que confirmaba que habían elegido como presidente del órgano a Manuel Marchena. 

Con esta decisión, tanto Campo como López han ganado tiempo y, sobre todo, cierta estabilidad para seguir negociando sin presión, ya que, según indican fuentes del Consejo algunos vocales cercanos a las negociaciones transmitieron la imposibilidad de que estas se llevaran a cabo con la presión de que ellos continuaran nombrando. 

Además, estas mismas fuentes indican que sería lógico renovar a la vez el Tribunal Constitucional, ya que en este órgano también se ha cumplido el mandato y corresponde designar dos magistrados a cada partido. 

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