Un acusado niega estafar 64.000 euros a un sacerdote en Barcelona y Fiscalía pide 6 años de cárcel
Niega haber accedido a sus tarjetas bancarias
BARCELONA, 31 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de haber estafado 64.111,46 euros a un sacerdote en Barcelona ha negado ante la jueza "realizar traspasos a su cuenta bancaria y utilizar las tarjetas de crédito" de la víctima, que murió hace un mes y medio, aunque la Fiscalía pide para él 6 años de cárcel.
Durante el juicio, celebrado este martes en la sección 21 de la Audiencia de Barcelona, el acusado ha explicado que conoció a la víctima en el año 2014 en la parroquia y se ofreció a ayudarle con varios recados.
"A partir de 2018 (la víctima) dejó la parroquia y se fue a la residencia. Yo me fui a mi país una temporada y él me dijo que por qué no lo visitaba en la residencia. Al principio iba una vez cada 15 días y luego fui más porque su salud empeoró y lo ayudaba", ha explicado el acusado.
El hombre ha asegurado que acompañó al antiguo sacerdote al banco en varias ocasiones, pero ha negado tener acceso a sus tarjetas bancarias y haber visto el pin, ya que se quedaba en la puerta "y guardaba distancia".
LA VÍCTIMA LE DABA "DONATIVOS"
Al ser preguntado por las transferencias de la cuenta del acusado a su cuenta bancaria, el hombre ha relatado que eran "donativos que le dio para necesidades y algunos problemas" que tuvo.
"Me denunció porque me dijo que sus hermanos se habían puesto muy encima y le controlaban mucho, incluso me dijo que sus hermanos lo habían obligado a denunciar", ha contado el acusado.
ESTAFA AGRAVADA CONTINUADA
Por este caso, la fiscal pide 6 años de prisión por un delito de estafa agravada continuada con la agravante de abuso de confianza y una multa de 3.600 euros, además de una indemnización de 61.248,96 euros para los herederos de la víctima y 3.380 euros para indemnizar al hermano de la víctima, con quien compartía una cuenta bancaria que presuntamente también fue estafada.
Por su parte, la defensa ha pedido la absolución del acusado y, en caso de condena, que sea por un delito de estafa a la pena de un año de prisión y a abonar 15.900 euros de responsabilidad civil.
TESTIGOS
Por su parte, un hermano de la víctima ha explicado que compartían una cuenta bancaria, y que un día denunció en la comisaría que faltaba dinero: "Había más de 4.000 euros en las cuentas corrientes y de repente un día solo había 15".
"El acusado abusó de la confianza de mi hermano. Ya nos avisaron de que había una persona que iba a pedir dinero en la parroquia y que empezó a tener relación con mi hermano y que él lo ayudaba. Nos avisaron y aquí empezaron las sospechas", ha añadido.
El hermano ha asegurado que la víctima tuvo que pedir un préstamo porque se había quedado sin dinero y, aun así, "le costó admitir que le estaban engañando".
"UN JOVEN QUE LE SACABA DINERO"
También ha declarado la cuñada de la víctima, que ha dicho que sobre el año 2017 recibieron la llamada de un cura que compartía parroquia con su cuñado y que le dijo que la víctima "se estaba relacionando con un joven que le sacaba dinero".
"Mi cuñado en ese momento tenía más de 85 años. Tenía independencia económica y yo le dije a mi marido que era su dinero, y que si se lo quería dar, pues que lo hiciera, aunque acordamos vigilarlo desde una cierta distancia y vimos que siguió la situación", ha declarado.
Durante la pandemia, la cuñada ha explicado que recibió una llamada de la víctima donde le pedía 3.000 euros porque "no tenía nada y no sabía qué hacer", y que ella se lo prestó, y días más tarde se enteró de que también debía dinero a la parroquia y a otro amigo.
Después de esta situación, el acusado cedió el poder de sus cuentas a ella y a su marido --hermano de la víctima-- para que le gestionaran el dinero, y ha detallado que los familiares comprobaron los extractos bancarios y vieron que había "cantidades muy notables, aunque muchas eran por pedir un Glovo", hecho que ha negado que pudiera hacer la víctima por falta de conocimiento de la aplicación.
NO QUERÍA DENUNCIAR
"Mi cuñado lo apreciaba mucho, estaba muy contento de haberle ayudado y no quería denunciarlo, aunque yo le dije que si quería recuperar la cantidad que le habían robado, teníamos que denunciar", ha dicho.
Un agente de los Mossos d'Esquadra ha explicado que verificaron la titularidad de la cuenta de destino de las transacciones y que comprobaron que era del acusado, y ha sostenido que el hombre, con la excusa de ayudarlo, "podía acceder a las tarjetas de la víctima, a su DNI y al PIN de la tarjeta".
Asimismo, ha manifestado que la víctima tenía problemas de movilidad, pero tenía la cabeza bien: "El relato que hizo de los hechos fue coherente y cronológico, aunque tenía remordimientos y no estaba seguro de denunciarlo porque prevalía el perdón en su forma de actuar".