Defensa

Accidente en Sevilla

Airbus investiga los cambios en los motores de los últimos A400M

Se han paralizado los vuelos en los aviones que están en fase de pruebas. No preocupan las unidades ya entregadas

Imágenes exclusivas de ECD del lugar del accidente del A400M.
photo_cameraImágenes exclusivas de ECD del lugar del accidente del A400M.

Airbus ha centrado la  investigación posterior al accidente de Sevilla en detectar cuál de los cambios introducidos en la configuración de los últimos motores fabricados  pudo provocar el fallo del A400M. Descartan problemas en las unidades ya entregadas a Francia, Reino Unido, Alemania o Turquía.


Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes internas de la compañía, Airbus ha puesto todos sus esfuerzos en analizar los datos que dispone de las configuraciones de los motores del A400M siniestrado en Sevilla el pasado sábado.

Uno de los supervivientes del accidente ha admitido, según el diario alemán Der Spiegel, que los pilotos iniciaron una maniobra de aterrizaje de emergencia después de detectar un “fallo masivo” de los motores del avión.

Ese fallo masivo al que hace referencia supone que varios de los cuatro motores se habrían apagado en vuelo o habrían sufrido una pérdida potencia suficiente como para no ser capaces de mantener al avión en el aire.

Según explican las fuentes consultadas, los motores del A400M están “en constante evolución”, especialmente las configuraciones de software y programación informática con las que el ordenador central de la aeronave maneja la planta motriz del aparato.

Aseguran que esas configuraciones “van cambiándose paulatinamente para mejorar la estabilidad cuando gira a altas revoluciones, reducir ciertas vibraciones, mejorar el rendimiento o reducir el gasto de combustible”.

Se trata, dicen, de pequeños cambios en la informática que pudieron provocar algún tipo de incompatibilidad y que esta derivase en un fallo en cadena de los sistemas y en el colapso de los motores.

Esos cambios, apuntan otras fuentes, se realizan en la factoría de Alemania y se implementan en los aparatos que están en fase de pruebas. Primero se pone a prueba las configuraciones en vuelo de simulador, y luego se validan y certifican en vuelo real.

Mientras se analiza qué pudo fallar, los vuelos de prueba de las unidades siguientes a la 23 –la estrellada, que iba a ser entregada a Turquía- se paralizaran hasta que finalice toda la investigación que tiene en marcha la CIAIAC y la CITAAM.

Defensa ha retirado la licencia de vuelo de pruebas a los Airbus A400M que se encuentran ya en la fase previa a ser entregados. Una decisión “dolorosa” según admitió el ministro Pedro Morenés, por los efectos que podría tener para el futuro del programa.


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