Defensa

Sorpresa y malestar entre los militares por el cese del general Asarta al frente de las tropas ONU en Líbano. Sospechas de que el Gobierno lo ha cambiado por un puesto para Moratinos

El Gobierno saliente dejó de lado las gestiones con las Naciones Unidas para que Ban Ki Moon alargase un año más el mandato del general español Asarta sobre la coalición internacional que cuida de la seguridad de Líbano. Esas gestiones serían "contraproducentes" para los objetivos del Gobierno.

Así lo explican fuentes del Ministerio de Defensa consultadas por El Confidencial Digital. Y es que si el Ejecutivo de Zapatero hubiera apostado por renovar el mandato español en el Líbano, esto hubiera cerrado las puertas de Moratinos.

El pasado lunes, el diario La Razón publicaba una información según la cuál España renunciaba a prorrogar, por un año más, la misión de Asarta al frente de la FINUL. Según ha podido saber El Confidencial Digital, la decisión ha desatado todo tipo de comentarios en la Jefatura del Estado Mayor del Ejército de Tierra.

Tal y como precisan algunas fuentes del cuartel general de Tierra, consultadas por ECD, este anuncio ha sido recibido con mucha sorpresa por los mandos del Ejército. No se entiende como el Gobierno no ha hecho nada por renovar el mandato español, cuando se trata del puesto militar de mayor relevancia mundial que ocupa actualmente España.

El malestar generado por esta decisión se une a las sospechas que algunos mandos confiesan en privado. Y es que tras la decisión podría estar la promesa hecha por el presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, al ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos.

A su salida del Gobierno, Zapatero prometió al cordobés que se le buscaría un puesto de relevancia. Fuentes del entorno de Moratinos ya confirmaron a ECD que entre sus preferencias se encontraba la de algún cargo de representación para Oriente Medio de un organismo internacional.

El puesto que más se adapta a sus pretensiones es el de coordinador especial de la ONU para Líbano, una figura de gran relevancia diplomática ya que su misión es la de mediar entre Israel, Líbano y Siria y coordinar el diálogo entre Hizbulá y el gobierno de Beirut.

Moratinos, tal y como informaba ECD, ya cuenta con el favor del gobierno libanés y del sirio –una tarea para la que ha sido fundamental Juan Carlos Gafo, actual embajador en el país de los cedros-.

El único obstáculo para que el ex ministro acceda a este puesto son las reticencias de el secretario General de Naciones Unidas a que el cargo de coordinador especial y de jefe de la FINUL esté ocupado por personas de la misma nacionalidad.

Un requisito que quedará desbloqueado tras la negativa del Gobierno a solicitar la ampliación del mandato de Asarta.

 
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