Defensa estudia posibles indicios de vida en Marte investigando en cráteres de Almería

El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial va a recoger muestras de materiales geológicos en la Sierra de Gádor

La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce; la ministra de Defensa, Margarita Robles y el director del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), el teniente general Julio Ayuso (Firma: Alejandro Martínez Vélez / Europa Press).
  1. Comparación entre Almería y los cráteres de Marte
  2. Perforaciones de hasta 500 metros de profundidad
  3. La jarosita, señal de que hubo agua
  4. El INTA, interesado en Marte
  5. Estación meteorológica

El Ministerio de Defensa se interesa por los estudios que tratan de determinar si en el planeta Marte hubo en algún momento condiciones que permitiesen la vida.

El responsable del proyecto es el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), organismo público de investigación dependiente del Ministerio de Defensa especializado en el desarrollo tecnológico, de carácter dual (militar y civil), en los ámbitos de la Aeronáutica, Espacio, Hidrodinámica, Seguridad y Defensa. El director general es el teniente general del Ejército del Aire Julio Ayuso.

En el ámbito del espacio, el INTA cuenta con un Centro de Astrobiología, que mantiene junto al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Comparación entre Almería y los cráteres de Marte

Confidencial Digital ha consultado los documentos de una licitación con la que el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial busca una empresa especializada que realice dos perforaciones y recoja muestras en una zona elegida por sus características especiales. Se trata de la Sierra de Gádor, en el suroeste de la provincia de Almería.

El objeto del contrato es la “recogida continúa de testigos para conocer los efectos del impacto sobre los materiales geológicos que componen la Sierra de Gádor, en Almería”.

Según el Centro de Astrobiología del INTA, los resultados que se obtengan de ese análisis “tienen gran importancia en los estudios comparativos de cráteres de Marte que son indicativos de entornos pasados favorables para la vida”.

Subraya que “la zona de muestreo tiene potencial para convertirse en un análogo importante, de cráteres en los que el colapso extensivo ha alterado enormemente las dimensiones del cráter, como también es visible en ciertos cráteres marcianos en objetivos estratificados”.

Asegura también que “la realización de estos dos sondeos con recogida continua de testigo, son de gran importancia para empezar a conocer los efectos del impacto en las dolomías, filitas y esquistos que sufrieron impactos”.

La obtención de estos testigos, que posteriormente serán estudiados en el Centro de Astrobiología, “permitirá la caracterización y posible identificación de la existencia de un cráter de impacto, así como el cumplimiento del objetivo marcado en el proyecto”.

Perforaciones de hasta 500 metros de profundidad

El Centro de Astrobiología del INTA ha decidido los puntos exactos donde deben ser extraídas las muestras de materiales geológicos.

Un primer sondeo se realizará cerca de la confluencia del “Barranco de Juan” con el “Barranco del Pasillo”, y el segundo se ubicará a unos 5 kilómetros de distancia, en las proximidades del “Barranco de Ramón”.

En el primero se busca perforar a una profundidad de hasta 500 metros, con un diámetro de perforación de entre 4 y 6 centímetros.

Para el segundo sondeo se prevé llegar sólo a 75-100 metros de profundidad.

Sierra de Gádor, en la provincia de Almería (Firma: Junta de Andalucía).

El INTA establece que deberán ser “dos sondeos a rotación con extracción continua de testigos para toma de muestras de terreno mediante sonda según normas actualizadas que garanticen su correcta ejecución”.

La empresa encargada acometerá las perforaciones de acuerdo con las especificaciones técnicas establecidas, y trasladará las muestras geológicas desde Almería a Torrejón de Ardoz (Madrid), donde se encuentra el Centro de Astrobiología del INTA.

Allí los expertos analizarán los materiales con el objetivo de compararlos con los cráteres de Marte.

La jarosita, señal de que hubo agua

Varios puntos de la provincia de Almería presentan características geológicas que los hacen especialmente indicados para recoger información con la que estudiar Marte.

Una misión de exploración al planeta rojo se lanzó en 2024 después de que el Rover ExoMars realizar varias pruebas en el desierto de Tabernas.

Además, se recogieron datos en el entorno de la geoda de Pulpí, también en Almería: una cavidad de 10 metros cúbicos, a 60 metros de la superficie, cubierta de cristales de yeso selenítico.

Ya en el siglo XIX se encontró jarosita en la Sierra de Almagrera. Este mineral de sulfato de potasio y hierro con hidroxilos se forma en la Tierra en aguas termales ácidas.

La NASA confirmó en 2020 la presencia de jarosita en la superficie de Marte a través de un rover, lo que indicaría que en el planeta hubo agua durante el proceso de formación de ese mineral.

El INTA, interesado en Marte

El Centro de Astrobiología del INTA y el CSIC suele participar en proyectos de investigación espacial, incluidos estudios sobre Marte.

Confidencial Digital ya contó en 2023 que el INTA tenía en marcha un proyecto interno, bautizado como ‘Quimera’, para atender “a un nicho tecnológico pendiente de estudio”: Marte.

El objetivo era desarrollar ensayos que simulen las condiciones de trabajo en Marte, “para poder comprender los posibles mecanismos de degradación de los principales materiales comúnmente utilizados en estas misiones [espaciales], y proponer medidas de protección, que permitan alargar la vida útil de los mismos mediante ingeniería de superficies”.

Para justificar su interés en este tipo de proyectos, el INTA señaló que “el aumento en el número y la duración de las misiones espaciales, así como la posible futura exploración de la Luna y de Marte, ha puesto de manifiesto la necesidad de conocer en profundidad los procesos de degradación que se producen, tanto en los materiales que se emplean actualmente como en los que se vayan a utilizar en un futuro próximo, bajo las condiciones ambientales específicas de Marte y de la Luna”.

Así que adquirió una cámara de simulación de ambiente marciano, que instaló en el Laboratorio de Procesos y Tecnología del Área de Materiales Metálicos del INTA, en el campus de Torrejón de Ardoz.

La cámara permite introducir probetas de distintos materiales, y en el interior se recrean condiciones de temperatura, presión, atmósfera gaseosa y nivel de radiación similares a las que frecuentemente se dan en la superficie de Marte.

Estación meteorológica

Por citar otros proyectos similares, el Centro de Astrobiología del INTA y el CSIC fue el responsable de una estación meteorológica, MEDA, que se incluyó en la misión del rover Perseverance de la NASA en 2021. Formó parte de Mars2020, la misión más ambiciosa de NASA para la búsqueda de señales de vida presente o pasada en Marte.

La misma división del INTA formó parte de la misión PLATO (PLAnetary Transits and Oscillations of stars, tránsitos planetarios y oscilaciones estelares), de la Agencia Espacial Europea.

La sonda contaba con 26 telescopios, dedicados a encontrar y caracterizar planetas parecidos a la Tierra en torno a estrellas similares a nuestro Sol. Con esas observaciones se esperaba conocer el tamaño, la densidad y la edad de los planetas, e incluso se podrá obtener información sobre la posible existencia de atmósferas o la presencia de lunas alrededor de los mismos.