Dinero

Se busca director general de la CECA: Olavarrieta se jubila en febrero y no hay candidatos claros. David Vegara y Pedro Pérez, dos nombres manejados

La Confederación Española de Cajas de Ahorro busca nuevo director general, en sustitución de Jose Antonio Olavarrieta, que en febrero se jubila. A pesar de ser un cargo bastante apetitoso, sin embargo en estos momentos no hay candidatos claros para ocuparlo.

El director general tiene poder político y financiero, ya que es el número dos del sector, el ejecutivo de verdad, tras Isidro Fainé, actual presidente de la CECA y presidente de La Caixa.

Es el ‘primer oficial’ del barco de las cajas, hace el trabajo en la sombra, es el cerebro político, diseña estrategias de sector y la política de comunicación institucional, es el interlocutor habitual con el Gobierno, el Banco de España, las instituciones políticas, los partidos, los bancos y los sindicatos. Es además el gestor de la CECA como empresa suministradora y consultora de servicios financieros y tecnológicos a las cajas medianas y pequeñas. 

Sustituir a un histórico como Olavarrieta constituye un reto complicado, porque es un ejecutivo cajero ‘pata negra’, muy preparado, con mucha carrera financiera, sólido, fiel y comprometido con las cajas.

Tres ‘promocionables’

Según ha sabido El Confidencial Digital en fuentes del sector, la elección de director general está muy abierta, y las dudas en el Consejo de Administración de la CECA giran en si promover a uno de los directores generales adjuntos o buscar una persona de fuera de la casa.

La tradición en la CECA ha sido promover gente de la casa. Así ocurrió con Juan Ramón Quintás, que se jubiló en abril del año pasado como presidente, y que antes fue, desde 1994, director general de la confederación, escalón previo a la presidencia. 

En este momento hay tres ejecutivos promocionables: Jorge Gil, director general adjunto financiero; Agustín Márquez, director general de tecnología y sistemas, y Jose María Méndez, secretario general de la CECA y responsable del área social.

De los tres, el mejor colocado es Jorge Gil, por ser el más bancario y de más proyección internacional. Ha sido la ‘cara’ de las cajas desde hace un año en los eventos internacionales, en todas las grandes plazas financieras. Ya lo ha hecho en Europa y Estados Unidos, y en este momento Gil prepara una gira internacional en enero.

Iniciará un ‘road show’ para presentar las nuevas cajas en las bolsas de Hong Kong, Shanghai, Singapur y Tokio. Gil ha vivido muchos años en Estados Unidos y ha trabajado para grandes financieras. Conoce los fondos y los mercados financieros internacionales, algo muy necesario para el futuro de las cajas, que van a tener que acudir a pedir dinero y capital a esos mercados.

 

La CECA cuenta con unos estatutos taxativos, que no se han cambiado pese a la ley de reforma de cajas de julio de 2010, y por tanto Olavarrieta tiene que irse. Como no hay tiempo para cambiarlos, obligan a que el director general se jubile obligatoriamente a los 65 años. Esa rigidez no vige, curiosamente, para los presidentes de cajas, que pueden seguir mas allá de esa edad.

En el consejo no hay movimientos claros, y tampoco tienen mucho tiempo ya que está convocado consejo este mismo mes de enero y deberían tomar alguna decisión.

En el sector es ‘vox populi’ que no existe un claro sustituto de Olavarrieta.“No hay movimientos por el puesto, aunque es muy apetitoso, y nadie se postula para un cargo, que acumula poder e influencia notables, aunque la gente no lo sepa”, dicen fuentes de las cajas

David Vegara y Pedro Pérez

Algunos rumores apuntan a la búsqueda de un financiero con pasado político, y ese perfil lo dan, por ejemplo, los exsecretarios de Estado de Economía, como David Vegara, tentado ahora de volver a la política en Cataluña, o Pedro Pérez, hoy secretario general del lobby del G-14 , la patronal de las grandes inmobiliarias .

Los dos tienen conocimiento amplio de las cajas, por su experiencia política en el ministerio de Economía. Se trata de un perfil muy adecuado a las necesidades ‘políticas’ de las cajas: mantener sólidas relaciones con el Gobierno y el Banco de España.

La CECA estaría abierta a una sugerencia del Banco de España, aunque se reserva el derecho a elegir el futuro director general. Otras fuentes señalan que Isidro Fainé tiene una agenda amplia de ejecutivos en cartera que cumplirían las condiciones necesarias: la confianza de las cajas, la del Banco de España y la del Gobierno.

Lo que parece descartado es que promueva a Juan María Nin, su número dos y director general de La Caixa, que será su sucesor natural cuando Fainé se jubile en dos años.

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