Dinero

Frente a la ofensiva independentista en Cataluña

Rotundo mensaje de Rajoy a los inversores extranjeros: “España no se rompe”

Altos cargos de Economía han dado a los fondos internacionales garantías de estabilidad política y económica del país: “No somos Escocia”

Mariano Rajoy en una comparecencia en Moncloa.
photo_camera Mariano Rajoy en una comparecencia en Moncloa.

El Gobierno ha lanzado un mensaje contundente a los inversores extranjeros para tranquilizarles sobre la deriva independentista iniciada por Artur Mas. Altos cargos de Economía están dando garantías de estabilidad política, frente a un escenario de incertidumbre en Cataluña, en las últimas reuniones que han mantenido con grandes fondos internacionales interesados en invertir en España. Se resume en esta frase: “España no se rompe”.

Según ha sabido El Confidencial Digital, de fuentes con acceso al Palacio de la Moncloa, Mariano Rajoy ha dado orden directa a los interlocutores del Gobierno con los grandes fondos de inversión para que les transmitan el mensaje de que el Ejecutivo va a garantizar en todo momento la unidad de España.

“España no se va a romper”, es el principio que el presidente ha venido a transmitir también a los ministros económicos para que lo ‘vendan’ en todos sus viajes al extranjero.

La unidad nunca va a estar en juego

ECD ha podido conocer, de fuentes presenciales en estos encuentros con potenciales inversores, algunos de los principales argumentos que el Gobierno utiliza para zanjar la incertidumbre y despejar las dudas sobre la cuestión catalana, de cara a los ámbitos económicos internacionales.

El primero de los aspectos que se destaca a los inversores extranjeros es tajante: la soberanía nacional y la unidad de España no están, ni van a estar en juego en ningún momento. Se remiten a que la Constitución es inequívoca en este sentido.

Los fondos internacionales siempre tienen cuestiones e inquietudes sobre el marco jurídico del país a la hora de invertir.

Por ello, se les comenta con detalle que, sin ir más lejos, el artículo 2 de la Carta Magna es categórico: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos españoles”.

Operación desmarque: “No somos Escocia”

Otro de los argumentos que viene esgrimiendo el Ejecutivo en estos encuentros con los inversores tampoco deja lugar a dudas. El Gobierno trata de desmarcar totalmente a España, con la cuestión catalana, del escenario planteado en Escocia.

 

“No somos Escocia”, se les transmite. Basan su afirmación en una diferencia fundamental entre ambos territorios, también relacionado con el marco jurídico: la Constitución británica admite la posibilidad de la consulta, hasta el punto de que se va a celebrar en 2014; por el contrario, la española le cierra la puerta con toda precisión en los artículos 1 y 2.

Escocia quedará automáticamente fuera de la UE

Por tanto, aclaran, el ejemplo de Escocia no resulta aplicable a España. A pesar de ello, desde la Generalitat se reclama con insistencia a Rajoy que actúe como el primer ministro británico, David Cameron, y acepte un referéndum independentista en Cataluña, pactado entre las dos partes, para resolver ‘el problema’ entre Madrid y Barcelona.

El Gobierno no va aceptar esta solución. Por ello, pretende desmarcarse radicalmente de Escocia utilizando en su favor la presión que se está produciendo contra los independentistas  no solo en el Reino Unido, sino también en la Unión Europea.

La Comisión Europea ya ha dejado claro que, si los escoceses votan mayoritariamente por el sí, o sea por la independencia, saldrán automáticamente de la UE y, en su caso, deberán pedir el reingreso, un proceso lento y complejo que necesita unanimidad, y por tanto cualquiera de los 28 países socios puede vetar.

No habrá referéndum, gobierne quien gobierne

La última de las bazas que el Gobierno está vendiendo a los fondos de inversión, para ofrecerles garantías sobre la estabilidad política de España, es el pacto secreto -que reveló ECD la semana pasada- entre Rajoy y Rubalcaba: los dos grandes partidos nunca aceptarán un referéndum independentista gobierne quien gobierne.

Artur Mas no conseguirá en Madrid, por tanto, ningún tipo de autorización para la convocatoria de un consulta soberanista en Cataluña.

El acuerdo con el líder del PSOE le sirve también al Gobierno para vender internacionalmente que existe una postura común sobre el conflicto catalán con el principal partido de la oposición.

Raphael, apoteósico en Starlite

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes