Cómo Pau Antó multiplica 30 000 € con pisos: su táctica en 2025

¿30 000 € dormidos en el banco? Pau Antó, inversor catalán, asegura que ese colchón puede doblarse en un año si se usa bien.

Mientras muchos temen la hipoteca o se resignan a un 2 % del depósito, él compra, reforma y vende viviendas modestas para transformar ese capital. ¿Qué riesgos y qué pasos hay detrás?

Estrategia de Pau Antó para invertir 30 000 € en viviendas
Estrategia de Pau Antó para invertir 30 000 € en viviendas

El ahorro español sigue bajo presión: según el INE, la tasa apenas roza el 7,3 % frente al 17 % de la pandemia. Y con una inflación del 3,5 % interanual, ese dinero parado pierde valor cada mes [INE].

Es en ese contexto donde Pau Antó, con olor a café de oficina y facturas por pagar, decidió en 2019 jugársela con su “método 25K”. Hoy, su historia recorre TikTok y newsletters de economía doméstica.

¿En qué consiste el método de Pau Antó?

El inversor explica su estrategia casi como una receta de cocina: “localizar un piso feo y barato, reformarlo con gusto básico, y venderlo rápido”. Su objetivo: que el margen tras impuestos supere el 20 %.

Los tres pasos clave

  • Comprar bajo precio en ciudades medias: busca pisos con cocina y baño antiguos, entre 30 000 y 60 000 €.
  • Reformar low cost: pintura clara, suelo vinílico, baño funcional, sin lujos. Inversión típica: 10 000-12 000 €.
  • Vender o alquilar rápido para capitalizar antes de un año y eludir peajes fiscales duros.

Comparativa: ¿mejor que dejarlo en el banco?

Un depósito medio paga en España el 2,12 % TAE (Banco de España, mayo 2025), lo que supone apenas 636 € tras un año para 30 000 € inmovilizados. Pau asegura que su rotación inmobiliaria supera los 6 000 € netos por operación si sale bien.

Riesgos que muchos olvidan

  • ITP o IVA: en compraventa se paga un 6-10 % según la comunidad.
  • Plusvalía municipal y posible IRPF extra si se revende antes de 12 meses.
  • Costes inesperados: humedades ocultas, derramas, licencias.

¿Un ejemplo cercano? Un lector de Valencia nos contaba en junio cómo su piso de 52 m² pasó de 65 000 a 81 000 € tras una reforma de 8 000. Parecía un triunfo hasta que la comunidad avisó de un cambio integral del ascensor: 5 000 € extra a repartir.

¿Hay alternativas si temo perderlo?

Para quien no quiere entrar en el barro de obras, Pau apunta opciones menos activas:

  • Comprar trasteros: desde 4 000-7 000 € y rentas del 5-7 % anual.
  • Alquiler de habitaciones con gestión profesional (socimis locales o empresas tipo Spotahome).
  • Fondos inmobiliarios cotizados: acceso desde 1 000 € con liquidez semanal.

Checklist para empezar con 30 000 €

Si te tienta el plan de Pau, apunta:

  • Consulta a un API o tasador independiente antes de firmar.
  • Reserva un 10 % del presupuesto para imprevistos.
  • Pide presupuestos cerrados a reformas con penalización por retraso.
  • Y sobre todo, revisa el catastro y estatutos de la comunidad: pueden contener sorpresas (prohibición de pisos turísticos, de subdivisión…).

Multiplicar 30 000 € en un año es viable, pero no automático. Pau Antó repite en cada charla: “Si no puedes aguantarlo dos o tres años sin vender, no compres”. El mercado no siempre acompaña. Para el que busca plusvalías rápidas, el consejo es simple: estudiar bien cada barrio, y asumir que la inversión no es un casino… pero tampoco un plazo fijo.

¿Y tú, te lanzarías a cazar gangas o prefieres que tu dinero siga durmiendo en la cuenta corriente?

metricool