Alerta médica sobre un mito solar muy extendido justo antes del verano
Ana Pérez Ballesta, médico de familia, lanza una advertencia crucial sobre los efectos del bronceado justo cuando se acerca el verano. Su mensaje desmonta un mito muy extendido relacionado con los rayos UVA.
Según la experta, prácticas aún comunes pueden suponer un riesgo real para la salud de la piel. Su objetivo es claro: alertar sobre los daños celulares que pueden acumularse incluso antes de pisar la playa.
Una creencia persistente que pone en riesgo tu piel
Con la llegada del calor, muchas personas recurren a sesiones de rayos UVA con la idea de preparar la piel para el verano. Ana Pérez Ballesta advierte que esta práctica, lejos de proteger, acelera el daño cutáneo. “Lo que estás acumulando es daño celular”, afirma con contundencia.
La experta desmiente el concepto de “callo solar”, al que algunos siguen recurriendo como supuesta defensa natural. “No existe como mecanismo protector”, asegura, y lo describe como una simple respuesta de emergencia ante la agresión ultravioleta.
El bronceado no es sinónimo de salud
La doctora explica que el cambio de color en la piel es un mecanismo de defensa. “Broncearse es una respuesta de estrés”, subraya. La piel, al verse expuesta a la radiación, produce más melanina para proteger su ADN, pero este proceso implica daño acumulativo. “Cada exposición cuenta. La piel tiene memoria”, recuerda la médico.
Además, advierte que esta acumulación de daño puede tener consecuencias a largo plazo, como envejecimiento prematuro, manchas y, en el peor de los casos, cáncer de piel. Por eso, insiste en que la fotoprotección debe ser constante, incluso en días nublados.
Alternativas seguras para lograr un tono saludable
Para quienes deseen un tono dorado sin comprometer su salud, Pérez Ballesta propone el uso de autobronceadores con DHA. Estos productos actúan solo en la capa más externa de la epidermis y no interfieren con el ADN. “Son seguros y eficaces”, explica.
Cómo funcionan los autobronceadores con DHA
El ingrediente activo, la dihidroxiacetona (DHA), reacciona con los aminoácidos de la capa córnea, generando un pigmento marrón que imita el bronceado. No produce inflamación ni daño celular, lo que los convierte en la opción más recomendada por dermatólogos.
La aplicación debe hacerse sobre piel limpia y exfoliada para evitar manchas. El tono aparece en pocas horas y se mantiene varios días sin necesidad de exposición solar.
Una llamada a la responsabilidad
La médico insiste en que el culto al bronceado no puede estar por encima de la salud. Recalca que el verdadero cuidado comienza por aceptar el tono natural de la piel y protegerlo adecuadamente. El uso de protectores solares de amplio espectro, ropa adecuada y evitar la exposición en las horas centrales del día son medidas esenciales.
También recomienda acudir a revisiones dermatológicas periódicas para detectar a tiempo cualquier anomalía. Y recuerda: “No hay belleza que justifique un daño permanente”.
Información contrastada y oficial
Para más detalles sobre cómo proteger tu piel frente al sol, puedes consultar las recomendaciones de la Asociación Española Contra el Cáncer.
