Las almazaras de Córdoba agotan existencias del aceite de oliva

 

Mientras las existencias nacionales continúan bajando y las ventas mantienen un ritmo elevado, el mercado observa con atención lo que ocurre en la provincia cordobesa. 

La producción de aceite en Córdoba se mantiene activa en abril

La campaña oleícola 2025-2026 ha dejado una imagen poco frecuente en las almazaras cordobesas. Aunque la recolección suele estar prácticamente finalizada semanas antes, los molinos han continuado trabajando durante abril debido al retraso acumulado por los temporales registrados a comienzos de año.

Ese retraso en la cosecha provocó que muchas explotaciones tuvieran que extender la molturación más allá de las fechas habituales. Como resultado, las almazaras de Córdoba produjeron más de 5.000 toneladas de aceite de oliva durante abril, una cifra muy superior a la de campañas recientes.

Los datos oficiales sitúan actualmente la producción provincial en torno a las 245.000 toneladas, aunque el sector no descarta alcanzar las 250.000 toneladas al cierre definitivo de campaña. Aun así, las previsiones iniciales eran más optimistas y apuntaban a unas 270.000 toneladas.

La diferencia supone una pérdida aproximada de entre el 7% y el 8% respecto a las estimaciones previstas al comienzo de la temporada. El ajuste adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que la campaña ya se esperaba más corta que la anterior.

El impacto de los temporales alteró el ritmo habitual

Las lluvias y episodios meteorológicos del invierno modificaron el calendario de recolección en buena parte de Andalucía. Muchas explotaciones retrasaron la entrada de aceituna en las almazaras y eso desplazó parte importante de la producción hacia marzo y abril.

En marzo ya se observó una anomalía destacada. Córdoba produjo cerca de 27.000 toneladas de aceite en ese mes, una cifra muy superior a la registrada en las dos campañas anteriores, cuando apenas se superaron las 5.000 toneladas.

La comparación histórica confirma la excepcionalidad de esta campaña. En 2022, considerado un año de buena cosecha, abril rozó las 3.000 toneladas. En cambio, durante la peor fase de la sequía, el volumen apenas alcanzó las 300 toneladas en ese mismo periodo.

Las previsiones iniciales quedan lejos del resultado final

El sector oleícola cordobés esperaba una recuperación moderada respecto a los peores años de sequía, pero el comportamiento irregular del clima y el rendimiento final del fruto han reducido las expectativas.

Las organizaciones agrarias y cooperativas reconocen que el balance final será inferior al previsto. A pesar de ello, la producción continúa situando a Córdoba como una de las provincias clave dentro del mapa nacional del aceite de oliva.

La provincia mantiene además una posición estratégica por capacidad de almacenamiento y volumen comercializado, algo especialmente relevante en un contexto de fuerte demanda nacional e internacional.

Las existencias bajan mientras las ventas siguen creciendo

El comportamiento del mercado está siendo uno de los factores más observados por el sector. Las salidas de aceite continúan a un ritmo elevado y las existencias almacenadas en España siguen reduciéndose mes tras mes.

Actualmente hay unas 600.000 toneladas de aceite de oliva almacenadas en todo el país. De esa cantidad, alrededor del 20% se encuentra en la provincia de Córdoba, lo que convierte al territorio cordobés en uno de los principales centros de reserva del producto.

Solo durante el último mes se comercializaron más de 90.000 toneladas de aceite de oliva en España. Ese ritmo de ventas mantiene la presión sobre las existencias disponibles y aumenta la atención sobre la próxima campaña.

El enlace de campaña preocupa al sector oleícola

Uno de los principales debates dentro del mercado es el denominado aceite de enlace de campaña. Ese volumen es el que queda disponible hasta la llegada de la nueva producción, prevista para finales de año.

Las estimaciones actuales apuntan a que el enlace podría situarse en torno a las 300.000 toneladas en toda España. Diversos operadores consideran que esa cifra podría resultar ajustada para cubrir toda la demanda hasta diciembre.

El consumo mantiene una evolución positiva tanto dentro del mercado nacional como en las exportaciones. Esa estabilidad en las ventas ha impedido una acumulación de stock pese a la menor producción registrada.

El mercado mantiene la atención sobre Córdoba

La importancia de Córdoba dentro del sector del aceite de oliva no depende únicamente de su producción anual. La provincia también juega un papel fundamental por capacidad logística, almacenamiento y actividad industrial vinculada al olivar.

Las almazaras cordobesas continúan siendo una referencia dentro del mercado nacional y concentran una parte importante del aceite disponible en España. La evolución de las existencias durante los próximos meses será clave para entender el comportamiento de precios y suministro hasta la nueva cosecha.

El sector seguirá pendiente de la evolución meteorológica y del estado del olivar durante el verano. Las previsiones para la próxima campaña todavía son inciertas, pero las actuales cifras de producción y almacenamiento muestran un escenario muy diferente al esperado al inicio del año para el aceite de oliva en Córdoba.

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