Invirtió sus últimos 10.000 € en una hamburguesería... y hoy no da a basto
El empresario español Oriol de Pablo, junto a su socio, arrancó en octubre de 2020 una hamburguesería con apenas 10.000 € propios en pleno contexto de pandemia, una apuesta que hoy le permite liderar una marca que ya factura decenas de millones.
En apenas cinco años, esta iniciativa muestra cómo combinar tecnología, volumen y branding puede transformar un pequeño capital en un gigante del delivery y de la restauración.
Inicio en tiempos adversos
La marca Vicio nació en octubre de 2020, cuando Oriol de Pablo y su socio pusieron sobre la mesa sus últimos ahorros, 10.000 € cada uno, para abrir su primer local. Este arranque sucede durante una de las crisis más intensas en la historia del sector hostelero, lo que convierte la iniciativa en una apuesta de alto riesgo y alto potencial.
Desde el inicio, los fundadores afirmaron que su ventaja no estaría únicamente en la calidad del producto sino en la experiencia digital de los clientes, la optimización del delivery y en replicar un modelo que pudiera escalar pronto.
Estrategia de crecimiento acelerado
En los primeros 18 meses, los socios se enfocaron en perfeccionar un solo establecimiento antes de abrir el segundo. “Prepárate para escalar antes de escalar”, explican. Una vez validado el modelo, arrancaron la expansión: nuevos locales, formatos diversos y una obsesión clara por el volumen operativo.
Modelos híbridos y dark kitchens
Actualmente, Vicio opera cuatro líneas de negocio:
- Dark kitchens dedicadas 100 % al delivery.
- Restaurantes híbridos con sala + entrega.
- Locales urbanos grandes en centro de ciudad.
- Espacios dentro de centros comerciales.
Este portfolio permite adaptarse a contextos locales, optimizar costes y explotar el canal más rentable: el delivery.
Volumen antes que margen
El enfoque de la marca no se basó en márgenes altos por unidad, sino en multiplicar unidades. Según sus datos, Vicio vende aproximadamente 500.000 hamburguesas al mes. El EBITDA por restaurante se sitúa alrededor del 18 %, cifra notable para el sector.
Tecnología aplicada a la hostelería
A diferencia de muchos restauradores tradicionales, los fundadores no tenían experiencia previa en cocinas profesionales. De esta “inexperiencia” nace una ventaja: cuestionar procesos, aplicar métricas propias de tecnología startup y optimizar la cadena de valor.
Uno de sus pilares fue colaborar con plataformas de reparto (como Glovo) desde el inicio, segmentando clientes, midiendo el valor a largo plazo de cada uno (LTV) y optimizando la entrega: “En 30 minutos en tu casa” era ya un objetivo de marketing.
Marca, comunidad y narrativa
La marca Vicio no se define solo por su producto —calificada como “una hamburguesa para llorar”— sino por la comunidad que ha construido. De Pablo afirma: “Es producto y comunidad”. Destinan cerca del 4 % de la facturación al branding, algo estándar en el sector, pero aprovechan creatividad para generar impacto (influencers, campañas virales) más que presupuestos elevados.
Expansión internacional y próximos pasos
La expansión no se queda en España: marcas de hamburguesería gourmet españolas como Vicio contemplan ya el salto exterior (mención a Portugal en otros artículos). El reto será mantener calidad, experiencia y eficiencia a medida que los volúmenes y países crecen.
Resultados que hablan
Cinco años después del arranque, Vicio factura 55 millones de euros al año y tiene más de 30 locales operando. La cifra es aún más relevante cuando se considera que durante el inicio del proyecto muchos restaurantes cerraban o sufrían restricciones.
Además, aseguran recuperar la inversión inicial de cada restaurante en tres años como objetivo interno: “No tenemos ganas de hacer restaurantes que facturen menos de 100.000 euros al mes”, dicen.
Lecciones clave para otros proyectos
Este caso aporta enseñanzas valiosas para emprendedores y cadenas de hostelería:
- No esperar al “momento perfecto”. Vicio comenzó en crisis.
- Escalar solo tras la validación del modelo.
- Apoyar el negocio en métricas y tecnología, no solo en intuición.
- Construir comunidad alrededor del producto, no solo producto.
- Optimizar canales de entrega y rapidez como ventaja competitiva.
Riesgos que persisten
Anotar también los desafíos:
- Alta competencia en hamburguesería y delivery.
- Presión de costes de personal, ingredientes y logística.
- Calidad y coherencia de marca al crecer rápidamente.
- Dependencia de plataformas externas para reparto.
Contexto del sector en España
El sector de la restauración vivió grandes turbulencias desde 2020. La pandemia aceleró la digitalización y el delivery, pero también multiplicó los retos. Este entorno hizo que los modelos tradicionales fueran menos sostenibles, y que apuestas como la de Vicio ganaran terreno gracias a su estructura ágil.
En este contexto, empezar con 10.000 € puede parecer audaz, pero también aprovecha oportunidades que muchos actores consolidados no tenían: enfoque digital, escala rápida, marca ágil.
Visión futura
El objetivo para Vicio es mantener velocidad, rentabilidad y expansión sostenible. Un crecimiento sin control puede virar hacia la caída, pero un crecimiento con método puede convertir un pequeño local de barrio en una referencia nacional.
A medida que el sector evoluciona hacia más delivery, mayor presencia online y formatos híbridos, los restauradores que adopten tecnología, métricas y comunidad estarán mejor posicionados.

