La Guardia Civil renueva su flota con un vehículo inesperado: solo 36 unidades

El coche coreano que usará la Guardia Civil en zonas rurales

La Guardia Civil sorprende con la incorporación de un nuevo modelo a su parque móvil. Se trata de un vehículo de origen asiático que rompe con la tradición de coches europeos de altas prestaciones utilizados hasta ahora.

Esta adquisición no responde a una estrategia de renovación general, sino a una misión concreta que desempeñará una unidad especializada. Las características del modelo y su número limitado de unidades confirman este enfoque selectivo.

Un SUV surcoreano para tareas concretas

El cuerpo ha recibido un lote de 36 unidades del KG Mobility Rexton, un SUV fabricado en Corea del Sur que anteriormente conocíamos como SsangYong Rexton. Este vehículo cuenta con un motor diésel 2.2 de 204 caballos de potencia, sin ningún tipo de electrificación, una velocidad punta de 184 km/h y un consumo medio de 8,3 l/100 km.

El fabricante coreano, con presencia creciente en Europa, ya había suministrado anteriormente 72 vehículos del mismo modelo a la Guardia Civil, lo que sugiere un acuerdo sostenido entre ambas partes. Según datos oficiales, estas nuevas unidades serán destinadas a una unidad especializada dentro de la estructura operativa del cuerpo.

Diseñado para el entorno rural

Una de las claves del KG Mobility Rexton es su capacidad para circular por zonas rurales. Con una distancia al suelo de 22 centímetros, este SUV está preparado para caminos no asfaltados y entornos agrestes donde otros modelos urbanos no serían eficaces. Aunque no se ha detallado su función concreta, las características del vehículo apuntan a un uso en áreas remotas, posiblemente en labores de vigilancia forestal o patrullaje en zonas de difícil acceso.

Además, la estructura robusta y su amplia capacidad de carga podrían hacerlo idóneo para intervenciones que requieran transportar equipos técnicos, personal especializado o incluso colaborar en operativos de búsqueda y rescate.

Relación continuada con KG Mobility

El vínculo entre la Guardia Civil y la marca coreana no es nuevo. En una entrega anterior, el cuerpo ya incorporó 72 unidades del mismo modelo y, posteriormente, 14 unidades del Musso Sports, también de KG Mobility, que fueron asignadas a la unidad canina. Estos vehículos han sido empleados en tareas de detección de drogas, localización de personas desaparecidas y protección durante operaciones especiales.

Todo esto indica una clara apuesta por vehículos con capacidades 4x4 y buena relación calidad-precio para tareas específicas que no requieren tecnología híbrida o electrificación.

Contexto de renovación y diversificación

Actualmente, la flota de la Guardia Civil combina modelos de alta gama como el Alfa Romeo Stelvio, Toyota Land Cruiser o el Cupra Born, con otros más funcionales como el Citroën C4 o el Renault Arkana. La entrada del Rexton diversifica aún más esta flota, orientando ciertos vehículos hacia usos tácticos concretos más allá de la mera patrulla urbana.

¿Y el futuro?

Mientras se consolidan las políticas de transición energética, este tipo de adquisiciones marcan una estrategia dual: por un lado, electrificación progresiva; por otro, refuerzo de unidades rurales con vehículos fiables y resistentes. Una combinación que busca responder a las necesidades operativas reales del cuerpo.

Según ha informado el portal institucional de la Guardia Civil, estos vehículos forman parte de un plan de refuerzo operativo en determinadas regiones.

Una decisión que no deja indiferente

Ni BMW, ni Porsche. La elección del Rexton de KG Mobility para una unidad operativa refuerza la tendencia de apostar por marcas menos tradicionales, siempre que estas cumplan con los requisitos de robustez, rendimiento y coste operativo que demanda la seguridad pública en entornos complejos.