China inicia la producción en masa de su coche volador más ambicioso hasta la fecha

La empresa china XPeng, conocida por sus vehículos eléctricos, ha iniciado la producción piloto de su coche‑volador modular en una planta en el sur del país. Esta instalación, la primera del mundo pensada para combinar movilidad terrestre y aérea, prepara las bases para un cambio radical en cómo nos desplazamos.
El primer coche‑volador chino entra en producción
El primer coche‑volador chino entra en producción

Una fábrica visionaria para un nuevo tipo de vehículo

En la ciudad de Guangzhou (provincia de Guangdong, sur de China) ha comenzado la fase de producción de prueba una planta dedicada al ensamblaje de vehículos modulares que combinan carretera y vuelo. La compañía responsable es XPeng Incorporated, a través de su filial de movilidad aérea. Según fuentes estatales chinas, la capacidad prevista alcanza los 10.000 módulos al año, con un lanzamiento inicial de 5.000 unidades.

Esta fábrica, descrita como la primera “inteligente” del mundo para coches voladores, abarca aproximadamente 120.000 m² y cuenta con procesos automatizados de alta tecnología. Su objetivo es producir una unidad cada 30 minutos cuando esté operando a plena capacidad.

¿Qué vehículo es y qué ofrece?

El modelo se llama “Land Aircraft Carrier” —un sistema modular que permite desplazarse por carretera como un automóvil y, tras activarse, transformarse en un vehículo aéreo de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL).

Entre sus características destacan:

  • Diseño para aparcar como un coche convencional y circular por vías públicas.
  • Modo de vuelo automático: podrá despegar, trazar rutas y aterrizar con mínima intervención humana.
  • Alcance anunciado para las variantes aéreas de más de 500 km y velocidades máximas superiores a 360 km/h.

Modularidad y escalabilidad en la producción

La planta ha sido diseñada para una producción anual de hasta 10.000 módulos aéreos, aunque en la etapa inicial la cifra será de 5.000 unidades. Cuando opere plenamente, podrá ensamblar un modelo cada 30 minutos.

Impacto en la movilidad urbana e interurbana

Este tipo de vehículo abre la puerta a varios escenarios:

  • Evasión de atascos urbanos mediante despegue vertical. Como la propia empresa señala, se busca ofrecer “movilidad sin precedentes” ante bloqueos de tráfico.
  • Desplazamientos interurbanos o de corta distancia que combinan carretera y vuelo, sin requerir infraestructuras totalmente nuevas.
  • Potencial para nuevos usos industriales: transporte ejecutivo, servicios de emergencia, turismo aéreo urbano. Aunque el objetivo inicial es el mercado de lujo dentro de China.

Retos técnicos, regulatorios y de mercado

A pesar de lo prometedor, el proyecto enfrenta desafíos considerables:

  • Certificación aeronáutica: combinar homologaciones de automóvil y aeronave supone un reto regulatorio.
  • Infraestructura de soporte: aunque el vehículo está diseñado para operar sin pistas extensas, la integración en el espacio urbano y el tráfico aéreo requerirá adaptación.
  • Coste de adquisición y escala de mercado inicial: dado el elevado coste tecnológico, el nicho será premium inicialmente.
  • Sostenibilidad y seguridad: baterías, motores eléctricos, redundancias en vuelo y aterrizaje implican consideraciones de seguridad y medioambientales para la producción masiva. La planta sí ha sido diseñada con principios “inteligentes, refinados y verdes”.

Calendario previsto y próximos hitos

La producción de prueba ya ha comenzado en 2025. La entrega al consumidor está planificada para 2026. Estos hitos colocan a XPeng a la vanguardia del transporte híbrido carretera‑cielo.

Este proyecto marca un paso clave hacia la movilidad aérea urbana a escala industrial. Si todo se desarrolla según lo anunciado, el coche volador modular podría dejar de ser una idea de ciencia ficción para convertirse en una alternativa real en los próximos años.

metricool