El insólito gesto de un motorista ante los Mossos que terminó con sorpresa

Un motorista en Cataluña realizó una acción poco común: circular deliberadamente muy por debajo del límite de velocidad frente a los Mossos d’Esquadra para evidenciar lo que ocurre cuando alguien va despacio.

Este episodio, grabado desde un helicóptero policial, ha puesto en tela de juicio los márgenes entre la protesta y la infracción de tráfico.

Huelga de velocidad ante Mossos
Huelga de velocidad ante Mossos

Contexto del suceso

Este incidente se produjo en una vía con límites entre 70 y 90 km/h, en la que el conductor circulaba entre 40 y 45 km/h. Los agentes utilizaron un helicóptero de tráfico para seguir su desplazamiento y, posteriormente, miembros en tierra le ordenaron detenerse. La normativa  permite sancionar quien circula a una velocidad anormalmente baja, pues puede generar peligro o entorpecer el tráfico.

¿Qué contempla la normativa? Una infracción poco habitual

El Reglamento General de Conductores contempla que circular muy por debajo del límite puede considerarse una infracción grave, castigable con una multa de hasta 200 euros. El criterio no fija una cifra exacta sino que valora la “velocidad anormalmente reducida” cuando ostaculiza u obliga a otros a adelantar de forma peligrosa.

¿Cuándo se considera “demasiado lento”?

Las autoridades estiman que si se va por debajo del 50 % del límite de velocidad aplicable al tramo, podría reputarse como infracción. En este caso, con tasa de 70–90 km/h, la mitad ronda los 35–45 km/h, lo que coincide con la velocidad mantenida por el motorista durante su acción.

Posibles agravantes adicionales

Otro elemento sumado es el aviso que el conductor dio a otros vehículos de la presencia del helicóptero policial, alertando sobre el control. Esto podría considerarse una conducta que obstaculiza las labores de vigilancia o facilita su elusión, lo que implica sanciones adicionales.

La protesta como argumento visual

El protagonismo del vídeo radica en el efecto que generó: una fila de coches atrapados detrás del motorista que circula muy despacio. Esa “hilera” fue captada desde el helicóptero de los Mossos y presentada como prueba de lo que él pretendía ilustrar: mostrar los efectos del exceso de lentitud en una vía rápida. Con la orden de parada desde tierra, el tráfico pudo reanudar su flujo habitual. Aun así, la actuación quedó registrada y podría acarrear sanción conforme al Reglamento General de Circulación.

Relevancia práctica para conductores

Este caso subraya dos enseñanzas importantes:

  • No basta con no exceder el límite; también se debe evitar ir tan lento que se convierta en un obstáculo.

  • La interpretación de “demasiado lento” queda en manos de los agentes, con criterios de seguridad vial y funcionalidad del tráfico.

Los conductores deben tener en cuenta que una protesta “visual” en carretera puede derivar en sanción si se considera que pone en riesgo la circulación o dificulta controles oficiales.

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