El e-Pedal o pedal inteligente del Nissan Leaf permite acelerar y también frenar.
photo_cameraEl e-Pedal o pedal inteligente del Nissan Leaf permite acelerar y también frenar.

Motor

El e-Pedal del Nissan Leaf: pedal multifunción inteligente

El innovador Nissan Leaf, el vehículo eléctrico más vendido en España en el mes de enero, incorpora tecnologías que facilitan y simplifican todavía más la conducción de un eléctrico.

El e-Pedal permite al conductor arrancar, acelerar, decelerar y parar modulando únicamente la presión sobre el pedal del acelerador.

Una de las particularidades de los coches eléctricos es que prescinden de la tradicional caja de cambios.

Mediante unos botones o por medio de la convencional palanca se puede seleccionar la única marcha hacia adelante disponible (D) o la marcha atrás (R), aunque también se cuenta con el resto de posiciones habituales en un cambio automático, el punto muerto (N) y la posición de aparcamiento (P).

A efectos prácticos puede afirmarse que se conducen como un automóvil con motor de combustión dotado de cambio automático, puesto que solo hay preocuparse del accionamiento de dos pedales, el acelerador  y el de freno.

Esto contribuye a hacer más relajada la conducción, sobre todo en ciudad, donde se multiplican tanto las detenciones como los arranques.

Pero a esta tarea de simplificar todavía más la conducción de un eléctrico, Nissan le ha dado una vuelta más de tuerca mediante la introducción en la segunda generación del Nissan Leaf de una inédita tecnología.

Una tecnología que en la práctica propone utilizar un solo pedal para conducir, aunque se conserven los dos pedales tradicionales mencionados anteriormente.

Se trata del e-Pedal, que propicia que el acelerador gestione tanto la aceleración como el frenado, un único elemento para ejecutar ambas acciones.

De esta forma, el convencional acelerador se transforma en un pedal inteligente que adquiere varias funciones, entrando en funcionamiento a voluntad del conductor mediante la pulsación de un botón.

La conducción del Nissan Leaf se hace mucho más sencilla y relajada gracias al e-Pedal.

Con el e-Pedal activado, el inicio de la marcha y el incremento de la velocidad del vehículo se gestiona de forma tradicional, pisando el pedal derecho.

El sistema inteligente se encargará de interpretar la fuerza aplicada sobre dicho pedal, lo que supondrá circular a la velocidad deseada del mismo modo que en cualquier automóvil. Esta función utiliza el pedal como acelerador.

El e-Pedal clave para regenerar energía eléctrica

Una vez en movimiento, al disminuir la presión sobre el e-Pedal el coche decelera. Ahora bien, lo hace con una retención mayor que en un automóvil convencional.

Este momento resulta clave para la autonomía de los coches eléctricos ya que, además de reducir la velocidad, el vehículo regenera energía eléctrica que se acumulará en su batería.

Por lo tanto, cuando el Nissan Leaf se encuentra en circulación y el pie ejerce menos presión sobre el e-Pedal, el coche aminora la velocidad a la vez que recarga sus baterías y gana autonomía.

Aprovechando la orografía de la carretera se puede sacar bastante partido al e-Pedal, sobre todo para recargar la batería en pronunciadas bajadas.

Si durante la circulación fuera necesario detenerse, bastaría con levantar el pie por completo para que el coche se pare sin necesidad de pisar el pedal de freno.

Una detención en la que tampoco sería necesario mantener la presión sobre el pedal ya que, incluso en cuesta, el vehículo permanecería frenado. Para reiniciar la marcha solo se necesita volverá a modular la presión sobre el e-Pedal.

De momento, el e-Pedal de Nissan no sustituye al pedal del freno, que sigue estando ahí para que el conductor lo utilice como en cualquier automóvil convencional.

Sin embargo, el e-Pedal sí permite en muchas situaciones de tráfico (como por ejemplo en ciudad antes de llegar a un cruce o un semáforo, en tráfico congestionado, en autopista para disminuir la velocidad al aproximarnos a un vehículo que circula más lento) simplificar la conducción al no tener que recurrir al pedal del freno.

Además añade otras ventajas, como la mayor energía recuperada para el sistema eléctrico, lo que repercute en la autonomía, y un menor desgaste de los componentes (discos y pastillas) del sistema de frenos convencional.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?