Reparación de 18.596 € en un Discovery y el mecánico dice “es un caramelito”
Un coche con 62.000 km, dos años de garantía oficial y una marca con prestigio internacional. Todo parecía alineado para una compra redonda.
Pero tras cinco años de visitas al taller, filtraciones, alertas electrónicas y un motor “irreversible”, el presupuesto final supera lo que muchos pagarían por uno nuevo.
En septiembre de 2020, un Land Rover Discovery V con sello Approved parecía una apuesta segura. Solo 62.000 km, historial oficial y garantía extendida. El comprador se desplazó desde el norte de España hasta Madrid para cerrar la operación.
Pero aquel V6 británico comenzó a dar señales de alerta mucho antes de lo previsto. El primer síntoma fue un zumbido trasero que recordaba al lamento de un rodamiento fatigado. La bomba de combustible se sustituyó sin coste, pero la confianza ya había arrancado cuesta abajo.
Un Discovery con nombre, pero sin alma fiable
| Versión | Potencia | Autonomía | Precio | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| Discovery V (Approved 2020) | 240 CV (2.0 SD4) | – | 44.500 € | Land Rover |
Filtraciones, sensores NOx y AdBlue a la deriva
- 2021: entrada de agua por el parabrisas. Coste: 600 €.
- 2023: cambio de propietario, pero los fallos persisten.
- 2024-2025: errores en AdBlue, EGR, modo degradado constante.
En julio de 2025, el veredicto fue lapidario: motor en estado crítico. El presupuesto entregado por el concesionario oficial ascendía a 23.961,49 euros. Aunque la reparación “real” del motor era de 18.596,49 euros, lo que desconcertó al cliente fue la frase del técnico de Land Rover: “Es un caramelito, te compensa repararlo”.
Menos de 30.000 km en 5 años... y parado
La factura es solo la punta del iceberg. Este Discovery apenas ha recorrido 30.000 km desde su compra. La acumulación de problemas electrónicos, averías de emisiones y sellados defectuosos evidencian una fiabilidad muy cuestionable en un SUV premium que, según la marca, debería ser símbolo de aventura y resistencia.
¿Garantía Approved? Solo en el papel
Según el propietario, Land Rover se desentendió de algunas reparaciones alegando que “no hay precedentes” de filtraciones en ese modelo. Sin embargo, foros como Disco3 y casos recogidos por Euro NCAP y TÜV alertan de fallos similares en unidades con la misma generación de chasis y motorización.
Una experiencia amarga que pone en tela de juicio el valor añadido de adquirir un coche de lujo “con garantía oficial”. Como recuerda el afectado, “uno no compra solo un coche, compra también el trato cuando algo va mal”.
¿Lecciones para otros compradores?
- Inspección precompra independiente, incluso en coches “Approved”.
- Registrar todas las incidencias con fechas y fotos.
- Desconfiar de “reparaciones definitivas” sin documentación técnica.
- Consultar campañas técnicas y TSB (boletines de servicio) ocultos.
El caso de este Discovery, inmovilizado en plena era del SUV, debería formar parte de las alertas internas de la marca. Pero por ahora, parece que el único seguimiento lo lleva el propio cliente… y su taller de confianza.