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Los españoles ya somos más emprendedores que los alemanes, los italianos o los franceses

Estudiantes de ESEM en uno de los masters que imparten en Madrid.
photo_cameraEstudiantes de ESEM en uno de los masters que imparten en Madrid.

8 mujeres inician negocios por cada 10 hombres, una cifra que supera a la media europea. Casi un 70 por ciento inicia un negocio porque detecta una oportunidad y sólo un 28 por ciento lo hace por necesidad.


El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) vaticina el devenir del emprendimiento con un informe en el que han participado 25.000 personas encuestadas entre 18 y 64 años y 36 expertos en la materia emprendedora.

El estudio ha arrojado datos sobre España y su posición respecto a otros países en materia relativa al propio emprendimiento, así como el perfil de las personas emprendedoras, como las circunstancias endógenas y exógenas que motivan a tomar esta opción laboral.

En lo que respecta a la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), España ha experimentado un aumento de un punto respecto al año pasado bastante reseñable situándose en el 6,2%, cifra que sitúa por debajo de la media europea (8,1%), pero que sin embargo supera a Francia (3,9%), Italia (4,3%) o Alemania (5,3%)

Por otra parte, el perfil del nuevo emprendedor cada vez se inclina más a la paridad en cuanto a género, siendo las mujeres quienes van aproximándose a la equidad, con un crecimiento continuado, desde 2013, estando representadas en el cómputo global con 44.9 % de todos los emprendedores.

Oportunidades para el emprendedor

El 68,5% de las personas comienza un negocio en base a una oportunidad vista en el mercado, mientras que el 28,3% empieza la actividad por necesidad. Además, el 44% de los emprendedores en activo manifiesta una mayor facilidad para encontrar y detectar nuevas vías de negocio en el mercado en los próximos 6 meses.

Factores favorables para el emprendedor

Las conclusiones más relevantes de cara a una mejora de la situación, devienen principalmente de las conclusiones que han marcado los expertos, quienes señalan a las políticas gubernamentales como las principales responsables para el desarrollo de la actividad emprendedora en nuestro país.

De la misma manera, hacen hincapié en cuestiones más específicas para asegurar un clima favorable para el emprendimiento: una reducción de las cargas fiscales y una simplificación de la burocracia, el apoyo en la financiación con políticas que beneficien a los agentes públicos y privados en la creación de empresas, así como el desarrollo de programas formativos para emprendedores como Master y MBA, en los que se ponga el acento en los valores y las competencias emprendedoras.

La formación y el valor humano como motor del emprendedor

Uno de los indicadores que se tienen en cuenta en el estudio es la importancia del capital humano, en los que se valora las capacidades y conocimientos de las personas de cara al emprendimiento.

En este sentido, el 44% de la población en general afirma que posee estos recursos, mientras que el 81,3% de los emprendedores se siente preparado para comenzar una actividad.

Para ser más exhaustivos, el informe indica que un 49,8% del TEA emprendedores han estudiado una formación superior o postgrado, como Máster en Marketing o MBA, mientras que el 49.2 % restante ha obtenido algún tipo de formación específica, referente al ámbito de creación de empresas.

Algunos expertos ponen de manifiesto la relación con otros emprendedores como un factor valioso a la hora de emprender. En este sentido, la encuesta GEM también incluye una muestra representativa que indica que el 33% de la población activa conoce a personas que han emprendido en su zona de residencia. El porcentaje es más que significativo para los emprendedores encuestados, que elevan esta cifra al 54,4%.

El miedo al fracaso

El miedo al fracaso sigue siendo uno de los factores que mayor peso tiene en cuanto a la motivación de emprender. Según indica el informe GEM, 4 de cada 10 encuestados sigue viendo el miedo al fracaso como un condicionante, aunque un 45 % asegura tener las capacidades necesarias para comenzar una actividad emprendedora.

Sin duda, hay indicadores que ayudan a reducir esta percepción del riesgo, entre ellos los que tienen que ver con el capital humano – percepción del individuo sobre sus capacidades- que puede motivarse con la formación.

En este sentido, hay escuelas de marketing como ESEM que apuestan por la formación para emprendedores con una oferta formativa diseñada, no solo para ejecutivos y trabajadores por cuenta ajena, sino también para aquellos que quieren formarse y afianzar sus conocimientos en relación a la dirección, administración y gestión de empresas.

Francisca Adelantado, directora general de ESEM, asegura que todo emprendedor que se precie “debe tener una visión global del negocio y de aquellas parcelas fundamentales para su desarrollo y, por supuesto, debe tener unos conocimientos profundos de marketing y desarrollo de negocio”.



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