Política

Así fue la noche de la exhumación de Queipo de Llano: venta ambulante de flores y bromas con el Sevilla

El ruido de los taladros al abrir las tumbas se llegó a escuchar fuera de la Basílica de la Esperanza Macarena. Vecinos de la zona preguntaban extrañados por qué había allí tanta gente de madrugada

Tumba del militar Francisco Bohórquez en el interior de la Basílica de la Esperanza Macarena
photo_camera Tumba del militar Francisco Bohórquez en el interior de la Basílica de la Esperanza Macarena

“Los restos mortales de dirigentes del golpe militar de 1936 no podrán ser ni permanecer inhumados en un lugar preeminente de acceso público, distinto a un cementerio, que pueda favorecer la realización de actos públicos de exaltación, enaltecimiento o conmemoración de las violaciones de derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil o la Dictadura”, reza el texto de la Ley de Memoria Democrática en su artículo 38.3. Dicho y hecho.

Diez días han pasado desde que el Gobierno mandara una carta a la Hermandad de la Macarena exigiéndole la exhumación de los restos mortales de Gonzalo Queipo de Llano y de Francisco Bohórquez. Una celeridad vertiginosa con el fin de “dar cumplimiento a la ley” aseguran desde el seno de la cofradía a ECD.

Luto e intimidad

Una vez celebrada la misa del día de los difuntos, entorno a las nueve de la noche, los familiares de Francisco Bohórquez se citaron, ataviados de luto, en el templo macareno. Accedieron a él por las dependencias laterales, atribuidas a la casa hermandad, que conectan a su vez con el interior de la Basílica. Una entrada sigilosa, rápida y sin ruido mediático, al menos hasta el momento.

Dos horas más tarde, a las once de la noche, hicieron lo propio los descendientes de Queipo de Llano, aunque esta vez se reunieron en la plaza de la Esperanza Macarena, para entrar por las dependencias colindantes al monumento del torero Joselito El Gallo.

Se destapa la exhumación

La voz de alarma en las redes sociales la dio el periodista Borja Jiménez, de OKdiario, que subió un vídeo a Twitter, a las 23:30 horas, alertando de la presencia de los descendientes de los militares en las puertas de la Basílica. Algo que llamó la atención de los periodistas andaluces.

Desconcierto. Los periodistas no sabían lo que estaba pasando de puertas para adentro, unas dudas que se disiparon con el sonido de los taladros. Los operarios ya habían empezado a exhumar las tumbas de los militares.

El interior de la Basílica

Minutos previos a la medianoche, un coche fúnebre, con la silueta de una “m” dibujada en las puertas delanteras, llegaba al atrio de la Basílica. Segundos más tarde introdujeron en él los restos del general Francisco Bohórquez. Los descendientes abandonaron el lugar, mientras un periodista intentaba ralentizar la marcha del vehículo para obtener unas imágenes más duraderas del traslado.

La fotografía más exclusiva de la noche la hizo un bisnieto de Bohórquez, Manuel Campbell. La tumba de su bisabuelo había estado hasta entonces tapada por una alfombra, pero la capturó sin ella y la subió a Twitter. En la misma se podía leer: “Aquí yace el Exmo. Sr. D. Francisco Bohórquez Vecina consejero togado hermano mayor inolvidable de esta hermandad. A su gran devoción por la Stma. Virgen se debe toda la grandeza de este templo y el auge de esta cofradía. Descanse en paz su alma”. Una dedicatoria fundamentada en los años que estuvo al frente de la hermandad, momento en el que se levantó la Basílica de la Esperanza Macarena.

Veinte minutos pasada la medianoche se procedió a la exhumación de Gonzalo Queipo de Llano y Genoveva Martí Tovar, su esposa. Desde el exterior volvieron a escucharse los trabajos de los operarios. Una hora más tarde, a la 1:20 de la madrugada, aparecía una furgoneta blanca de la misma funeraria a gran velocidad por la calle de la Macarena. Minutos después se abrían las puertas del templo sin ninguna luz en su interior. No obstante, todas las de las dependencias de la hermandad permanecieron encendidas hasta pasadas las dos de la madrugada, momento en el que los miembros de la Junta de Gobierno abandonaron el templo.

Tensión a la salida de Queipo

Cuando la furgoneta aún no había recorrido los primeros metros del atrio de la Basílica, algunos familiares de Queipo de Llano comenzaron a aplaudir al grito de ‘Viva Queipo’. Paqui Maqueda, descendiente de asesinados por la dictadura, los interrumpió diciendo ‘Honor y gloria a los fusilados por el franquismo’.

Las notas más llamativas

Fuentes de ECD a las afueras del templo constataron la actitud relajada de los periodistas, que no dudaron en bromear en cada momento durante todo el proceso de exhumación. Un ejemplo es el momento en el que una vecina del barrio les preguntó porque había tanta gente en la puerta, a lo que un colega de profesión respondió “se acaba de abrir el reparto de papeletas de sitio”. Un trámite necesario para procesionar la mañana del Viernes Santo.

 

Otro ejemplo es cuando un señor, de avanzada edad, pregunta por el barullo formado en la calle a altas horas de la madrugada. El mismo compañero volvió a bromear, aunque esta vez mofándose con la situación que vive el Sevilla FC. “Ha venido Monchi - director deportivo del club - a pedirle a la Virgen para que les saque del descenso”.

Tampoco faltaron los vendedores ambulantes, una señora se acercó a la puerta de la Basílica de la Macarena ofreciendo flores para los difuntos. Algo que desató la risas entre los allí presentes.

Continuaron los trabajos

La presencia del General Gonzalo Queipo de Llano no desapareció con la retirada de sus restos mortales. Aún quedaba trabajo por hacer para cumplir - a raja tabla - la Ley propulsada por el Gobierno.

Los restos de Queipo estaban ubicados en la capilla de San Jorge, en uno de los laterales de la Basílica. Allí también había una placa conmemorativa del centenario del nacimiento del general. Hasta las 14:00 horas del día de ayer permanecía intacta, aunque, tal y como informó el Ministerio de Presidencia, cuando se volvieron a abrir las puertas del templo, a las 17:00 horas, ya no estaba.

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