El Gobierno, contra Mark Rutte: “Solo los países de la OTAN decidiremos el gasto militar”
Le acusa de ser un emisario de Donald Trump y de no respetar la autonomía de los países que forman la Alianza Atlántica
- Acusa a Rutte de alinearse con Trump
- Critica la parcialidad de Rutte en la OTAN
- Inversión militar "impensable" sin recortes en inversión social
- Destino de la inversión: infraestructura y modernización
La confrontación entre el Gobierno y Mark Rutte, secretario general de la OTAN, está alcanzando la ebullición. En el Ejecutivo no gustó nada que diese por hecho que España iba a alcanzar antes del verano el 2% del PIB en la inversión militar, aunque pocas semanas después el propio presidente, Pedro Sánchez, presentó una plan de 10.000 millones que lo confirmaba.
Ahora, Rutte insiste en multiplicar el gasto en Defensa y elevarlo hasta el 5%. En el Gobierno se niegan a esa demanda. Aseguran que ni Estados Unidos puede hacer frente a tal desembolso, y demandarán informes que justifiquen semejante gasto.
El malestar con el secretario general es patente, y Moncloa ha comenzado a ‘apartarlo’ de la decisión. “Es parte interesada. Quienes debemos decidir y tenemos el poder para hacerlo, somos los países que formamos parte de la Alianza Atlántica, no Rutte”, dicen a Confidencial Digital fuentes gubernamentales.
Acusa a Rutte de alinearse con Trump
En el Gobierno han comenzado a deslizar esta idea, que pretenden extender a el resto de Estados miembro. La oposición a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, es frontal. Y no solo en materia económica o migratoria, sino también militar.
El Ejecutivo acusa a Rutte de ser un emisario de la Casa Blanca y le reclaman que no haga de portavoz del trumpismo, sino que defienda el interés de todos los países que forman la OTAN.
Como adelantó ECD, el Gobierno se niega en rotundo a aumentar más el gasto en defensa, postura que ya hizo pública tras escuchar la petición de Rutte. El secretario general aseguró que no había duda de que España alcanzaría el 5% del producto interior bruto.
Esa declaraciones enfadaron sobremanera al equipo de Sánchez y el entorno del secretario general tuvo que salir a suavizar sus palabras.
Critica la parcialidad de Rutte en la OTAN
El Ejecutivo asegura que nunca antes había sucedido que un secretario general se posicionase tan del lado de uno de los países que conforman la Alianza Atlántica. Por eso consideran que no debe interferir más en los objetivos de la OTAN, sino limitarse a sugerir soluciones que involucren los intereses de todos.
El Gobierno ha perdido toda esperanza de que Rutte abandone la senda alcista que ha tomado, por lo que juegan de baza de dejarlo a un lado para tratar de frenar el aumento del gasto en defensa.
Inversión militar "impensable" sin recortes en inversión social
Moncloa advierte que el aumento de la inversión militar es “impensable” e “inabarcable” para las arcas públicas, si viene acompañado por una clara merma de la inversión social: la línea roja de Sumar y los socios.
Fuentes gubernamentales aseguran que, si Sánchez decidiese ceder de nuevo, provocaría la ruptura inmediata del Ejecutivo de coalición. Izquierda Unida sería la primera en salirse; algo que ya ha trasladado al ala socialista, como adelantó ECD.
Sumar, Compromís, ERC… retirarían cualquier apoyo al PSOE si cumple lo exigido por EEUU, y la OTAN en detrimento de la inversión en sanidad, educación y ayudas sociales.
No obstante, la presión sobre Moncloa es cada vez mayor. España es el único país que se niega en rotundo a llegar al 5% y que asegura que con el 2% es más que suficiente. En ese 3% restante está el margen, para acordar un incremento escalonado que se lleva a cabo en los próximos años y no de manera inmediata.
Fuentes del Gobierno reconocen también que resulta “complicado” oponerse a un aumento que aceptan todos los demás países.
“Nosotros entendemos que en el momento actual, con los objetivos que se nos han adjudicado, España, con el cumplimiento del 2%, puede hacer frente a ello”, aseguró Margarita Robles, ministra de Defensa, en un intento por que la meta no se mida en porcentajes de inversión sino por “el cumplimiento de los objetivos de capacidades”.
Destino de la inversión: infraestructura y modernización
Otro punto de acuerdo es el destino de esa inversión en defensa. Se trata de saber si la OTAN permite considerar gasto en defensa cuestiones de infraestructura y modernización, lo que facilitaría a Sánchez esquivar el enfado de sus socios.
Es una postura que sí secundan otros miembros y a la que España trata de sumar adeptos. El resultado se verá en la cumbre del 24 y 25 de junio, en la que Rutte propondrá que el aumento del gasto militar alcance el 5%.

