Política

Pablo Casado centra su campaña en conquistar el voto de mujeres y jóvenes

Ha detectado que la abstención femenina es más elevada y que los menores de 30 años son atraídos por Vox. Atacará a Pedro Sánchez y se olvidará de Rivera y Abascal

Pablo Casado con barba.
photo_cameraPablo Casado con barba.

Pablo Casado ve más cerca que nunca alcanzar, e incluso superar, al PSOE el próximo 10 de noviembre. Tiene aún dos semanas de margen, y la distancia entra ambos partidos es ya muy corta. Para lograrlo, el presidente del PP ha dado una serie de consignas dirigidas a arañar unos votos de más que pueden ser decisivos.

Según cuentan al Confidencial Digital dirigentes nacionales del PP, que han estado presentes en las reuniones en las que Casado ha formulado las líneas maestras de la campaña hasta el 10-N, la prioridad es movilizar al electorado femenino que tradicionalmente ha votado al partido, y recuperar a los votantes más jóvenes.

Abstencionismo femenino

El presidente popular ha comprobado, con los datos en la mano, que en abril creció el abstencionismo femenino en el centro-derecha, y que, a día de hoy, el mayor porcentaje del voto indeciso procede también de las mujeres.

Por ese motivo, ha pedido a las compañeras de partido que “convenzan” a sus amigas y vecinas de acudir a las urnas el 10-N y votar al PP: “Ninguna se puede quedar en casa. Hay que aprovechar cualquier encuentro, en el día a día con nuestras conocidas, para explicarles la importancia de que acudan a votar y apuesten por nosotros”.

Menores de 30 años

Si el voto de las mujeres es importante para Casado, la recuperación del votante más joven es el mayor reto el PP de cara a estas elecciones.

El líder popular es consciente de que la irrupción de Vox ha provocado que gran parte del electorado de centro-derecha de menos de 30 años haya abandonado al PP en beneficio de los de Abascal.

Casado compara ese trasvase de votos con el que sufrió el PSOE en 2016 en beneficio de Podemos. Y su reacción, para evitar que eso mismo le pase al PP, es acercar la campaña al votante joven, con un lenguaje y unas propuestas concretas sobre su futuro que le reconcilien con el Partido Popular.

“Dar caña” solo a Sánchez

El crecimiento de Vox, por tanto, preocupa al presidente del PP. No obstante, y a diferencia de lo que ocurrió en la campaña para las generales de abril, el partido centrará su ofensiva en Pedro Sánchez, olvidándose de los rivales del centro y la derecha: Albert Rivera y Santiago Abascal.

La tesis de Casado es que el PP “debe estar muy por encima y marcar distancias” con Ciudadanos y Vox, que aparecen en las encuesta lejos del partido y sin ninguna opción de gobierno: “Nosotros somos la única alternativa a Pedro Sánchez, y lo tenemos que demostrar”, afirma.

Un ataque frontal

Los mensajes de campaña, por lo tanto, se centrarán en el presidente del Gobierno, al que se le realizará un “ataque frontal” en las dos semanas que restan hasta las elecciones. El objetivo es “darle caña solo a él” para transmitir al electorado que estos comicios son un cara a cara entre Casado y Sánchez: “El resto, no existen”.

Este discurso, ha asegurado Casado a sus colaboradores de confianza, irá calando “gota a gota” en el electorado, que solo verá dos opciones, PP o PSOE, y un presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, totalmente amortizado. Un escenario que puede otorgar al Partido Popular, a última hora, un puñado de votos extra que se presumen claves.

Ni Franco ni corrupción

En esa ofensiva contra Pedro Sánchez, Pablo Casado descarta del argumentario dos temas de máxima actualidad: la exhumación de Franco y los nuevos casos de corrupción en el PSOE andaluz, con la compra de votos a cambio de puestos de trabajo en varios ayuntamientos de la región.

Sobre la exhumación del dictador, el presidente del PP estima que ya ha hablado todo lo que tenía que hablar. Lo considera un “asunto del pasado”, y su objetivo es llevar la campaña “a la actualidad”. Por eso, uno de los lemas del partido esta campaña es el siguiente: “¿Pasado o presente? Futuro”.

Sobre la corrupción, el PP sí va a recordar que Sánchez llegó a La Moncloa después de sustentar la moción de censura contra Rajoy en una sentencia de la Gürtel que ahora está siendo cuestionada. No obstante, no va a entrar en disputas del “y tú más” con el PSOE. Por eso, la compra de votos en Andalucía no será un tema principal durante la campaña.

En cambio, Casado sí abanderará la lucha de las comunidades autónomas contra el Gobierno central por los retrasos en las entregas a cuenta y la imposición de impuestos que quiere aplicar Pedro Sánchez. El presidente popular afirmará que “solo el PP garantiza las ayudas y la libertad a las comunidades autónomas”.

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