Sánchez apalancará su relación con China mediante una visita de los reyes en noviembre

A pesar de las reticencias de la UE, redobla la apuesta por el gigante asiático y se reunirá el día 11 con Xi Jinping, en su tercer viaje a Pekín en dos años

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
  1. Respuesta rápida
  2. Principal defensor de China
  3. Inversiones chinas
  4. Mediación de Rodríguez Zapatero

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confía en apalancar su relación con China con la visita de Estado que los reyes llevarán a cabo a ese país en la primera quincena de noviembre, respondiendo a una invitación formulada por el presidente chino, Xi Jinping, en septiembre del pasado año.

El viaje de los reyes será el primero a ese país desde que accedieron al trono, y es devolución de la visita de Estado que hizo a España Xi Jinping, en 2018. Siendo príncipe, Felipe de Borbón se desplazó a China en ocasiones anteriores, una de ellas para asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008.

Respuesta rápida

Moncloa ha hecho todo lo posible para responder pronto a la invitación del mandatario chino, porque el Gobierno, que es quien dirige la política exterior y, en última instancia, decide sobre los viajes oficiales del monarca, está convencido de que ese viaje ayudará a reforzar la apuesta que Sánchez ha hecho por China, desmarcándose en alguna ocasión de los criterios de la Unión Europea.

Precisamente, el jefe del Ejecutivo viaja esta semana a Pekín, tras pasar por Vietnam. El día 11, va a tener oportunidad de reunirse con Xi Jinping por tercera vez en menos de dos años, ya que visitó el país asiático en marzo de 2023 y en septiembre de 2024. Esta intensificación de los contactos con China se produce coincidiendo con el 20 aniversario de la firma del acuerdo de Asociación Estratégica entre los dos países, que tuvo lugar en 2005.

Principal defensor de China

Es especialmente significativa la apuesta de Sánchez por China, en un momento en que se están produciendo importantes cambios en las relaciones internacionales como consecuencia de las decisiones que está adoptando el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyendo una agresiva política arancelaria que condiciona las redes comerciales mundiales.

En este contexto, el presidente del Gobierno se ha convertido en el principal defensor de China en el seno de la Unión Europea, y, así, en su último viaje a ese país, sorprendió, abogando por eliminar los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, una posición que causó malestar en Bruselas.

En el seno de la Comisión no se ve con buenos ojos que España esté actuando por su cuenta, desmarcándose de los planteamientos de la mayoría de los países comunitarios, en un afán por sacar un rendimiento económico. También la nueva Administración Trump observa con atención los movimientos del Gobierno español en China, especialmente tras desatarse la guerra de los aranceles.

Inversiones chinas

El posicionamiento de Sánchez busca favorecer que se concreten importantes inversiones chinas en nuestro país, como el establecimiento de una macrofactoría de los coches eléctricos BYD, el Tesla chino, o de varias empresas tecnológicas que buscan instalarse en Europa.

Dos fabricantes chinos de coches eléctricos y baterías de litio (CATL y Chery) van a desarrollar proyectos industriales en España, donde también Hygreen Energhy, fabricante de electrolizadores indispensables para producir hidrógeno verde, tiene prevista una inversión de 1.000 millones de euros, en concreto en Andalucía.

Mediación de Rodríguez Zapatero

Y, por el momento, China ya ha elegido Canarias como una plataforma idónea para su expansión por África, hasta el punto de que Xi Jinping ha estado desde 2016 en tres ocasiones en el archipiélago, en viajes que se han mantenido con gran discreción.

Los observadores políticos ponen de relieve el papel en la sombra que está desempeñando en este acercamiento el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, muñidor también de otros cambios de guion en la política exteriores española, como el giro dado en la posición con respecto al Sáhara Occidental, en favor de las tesis de Marruecos, y la complacencia con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

La sintonía de Sánchez con el régimen de Pekín se puso de relieve también en la visita que, en mayo de 2024, hizo a España la cúpula del Partido Comunista Chino, que, acompañada del embajador chino en Madrid, Yao Ying, se reunió en la sede del PSOE, en Ferraz, con la vicesecretaria general y vicepresidenta primera, María Jesús Montero, con el secretario de organización, Santos Cerdán, y con el propio Zapatero.

Precisamente, Zapatero, que ha viajado en numerosas ocasiones al país asiático en los últimos años, participó recientemente en el Foro Económico de Boao, considerado el Davos asiático, y auspiciado por China, en el que pronunció una conferencia, en una de las sesiones principales.

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