Sánchez ha garantizado a su equipo que en los mensajes con Ábalos no hay material incriminatorio
Ha trasladado a altos cargos de Moncloa y ministros que no ha contactado con el ex número dos del PSOE desde que estalló el ‘caso Koldo’, ni por WhatsApp ni por teléfono
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado el Consejo de Ministros para trasladar a altos cargos de Moncloa y a sus compañeros de Ejecutivo que debe estar tranquilos: no habrá ningún mensaje con José Luis Ábalos que le ‘incrimine’ en el ‘caso Koldo’ ni revele que conocía la trama, según confirman a Confidencial Digital fuentes conocedoras de esta conversación.
Contacto entre Sánchez y Ábalos
Tras la publicación de los wasaps entre el líder socialista y el extitular de Transportes, el jefe socialista ha asegurado a su equipo de confianza que ni siquiera ha mantenido contacto con el exministro de Transportes desde que estalló el ‘caso Koldo’. Una información que ya adelantó ECD en septiembre.
Ni por teléfono, ni por WhatsApp. La última reunión de Ábalos y el presidente fue en Moncloa en diciembre de 2023, semanas después de sonar como posible ministro en el actual Gobierno de coalición.
Últimas comunicaciones
En enero y febrero mantuvieron algún cruce de mensajes, pero desde el mismo día que los medios se hicieron eco del caso, no volvió a dirigirse a él.
Reacciones internas
Altos cargos socialistas le trasladaron su apoyo en las 48 horas posteriores, pero no el secretario general. Cuatro días después, la Ejecutiva le exigió que entregara el acta de diputado.
Ante la negativa de Ábalos, la dirección le suspendió de militancia y le abrió un expediente de expulsión que el Comité de Ética y Garantías sigue sin cerrar quince meses después.
Reacción del Ejecutivo
Sánchez ha querido tranquilizar a su equipo de confianza, a la dirección del PSOE y a los ministros. No por los wasaps que ya se han publicado, sino para asegurarles que no saldrá nada grave sobre el ‘caso Koldo’.
El presidente les ha asegurado que jamás habló con el exministro sobre la presunta trama y que cualquier mensaje se limitará a una conversación cotidiana entre ambos.
Declaraciones públicas
El Ejecutivo trata de dar poca seriedad al contenido de los mensajes en público, aunque en privado el enfado es importante. Desde el domingo, el presidente ha trasladado via WhatsApp a la dirección socialista la vulneración de su intimidad que, a juicio de Sánchez, supone la filtración de los mensajes que intercambió antes y después de su cese.
Acciones legales
El Gobierno se debate entre restar importancia a los mensajes difundidos por el diario El Mundo, o elevarlos a categoría de delito. Sin querer hacerlo —ni delante ni detrás de las cámaras— Moncloa señala a la UCO como principal sospechosa de la filtración.
En privado asegura que, si hubiese sido Ábalos, no existiría el presunto hecho delictivo que ha insinuado el ministro de Justicia, Félix Bolaños, este martes. Solo podría producirse una ilegalidad si los mensajes partiesen del disco duro requisado por la policía judicial en casa de Koldo García, el exasesor de Ábalos y principal comisionista de la trama.
Sánchez prefirió ocultar los mensajes. En la Ejecutiva socialista no se dedicó “ni un minuto” a hablar sobre los wasaps, o eso acordaron trasladar fuentes socialistas este lunes.
La portavoz del partido, Esther Peña, fue la primera en tratar de ridiculizar el contenido: “El grupo de WhatsApp con mis primos es más interesante”, bromeó.
Pero la relevancia que los medios han otorgado a los mensajes en las últimas 48 horas sí ha sentado mal en Moncloa, que decidió elevar el tono y anunciar acciones legales para que se investigue quién ha filtrado los mensajes si no se abre una pieza separada de oficio. Ferraz descartó “por el momento” cualquier denuncia solo 24 horas antes.
El giro responde al enfado del presidente, que considera vulnerados sus derechos. Fuentes gubernamentales aseguran que si un Estado de derecho tolera los registros policiales es por la garantía de privacidad, que, en este caso, no se ha cumplido. Una argumentación que señala, de nuevo, a la Unidad Central Operativa de la Benemérita.