Vivir

Lo que les faltaba a las peluquerías: gasto extra de un 30% por la nueva tarifa de la luz

La patronal ha cuantificado un desplome de hasta un 50% en la facturación con respecto a las cifras de antes de la pandemia

Una peluquera peina a una clienta ambas con mascarillas
photo_camera Una peluquera peina a una clienta ambas con mascarillas

Los peluqueros han visto caer su facturación este año entre un 40-50% (según la comunidad autónoma) respecto al año 2019. Lo que supone una pérdida de millones de euros, una consecuencia clara del impacto de la pandemia en la economía.

“Muchas empresas han estado aguantando, esperando a que la cosa mejorara… Y ahora, el Gobierno nos regala una subida de luz. Esto es un golpe muy fuerte. Toda nuestra actividad se basa en la electricidad”, critican fuentes del Consejo Nacional de Empresas de Peluquería y Estética a El Confidencial Digital.

La iluminación del local, la apertura de puertas, los secadores, las planchas, las maquinillas de cortar, la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano… “No hay nada que funcione de forma manual, todo va con luz”, argumentan desde la patronal.

Un gasto que se ha disparado gracias a la última factura de la luz. “Estamos pagando un 30% más en la factura mensual”, indican desde CONEPE.

Luchar contra la factura de la luz

Desde la patronal aseguran que los peluqueros no tienen tan fácil buscar el ahorro. “No podemos ni peinar a una señora a las 12 de la noche ni ponernos a lavar cabeza”, aclaran.

“Se podrían comprar secadores que consumieran un 20% menos. Pero eso requeriría una inversión importante por parte del peluquero. Además, ¿comprar unos aparatos que ya tienes y que ya funcionan por otros nuevos? No es tan rentable”, argumentan desde CONEPE.

Sin embargo, no todo está perdido. El Gobierno aprobará este mismo jueves un paquete de medidas para atajar el precio de la luz, entre las que se incluye una rebaja del IVA

El fin de los ERTES

“Cuando terminó el confinamiento, fuimos a trabajar con muchas restricciones y la única acción del Gobierno que alivió nuestra actividad fue el tema de los ERTES”, aseguran fuentes de la patronal a ECD. “Los salones de peluquería suelen ser pequeños y tienen a 2-3 personas trabajando, como mucho”, indican.

Cuando los peluqueros volvieron a retomar su actividad tras el confinamiento, tuvieron que reducir el aforo al 30%. En otras palabras, si tenían tres trabajadores en plantilla, solo podían contar con uno.

 

La patronal muestra su preocupación a este digital de que uno de los “grandes diques de contención” de que muchos peluqueros no cierren sus locales son los ERTES -que terminan en septiembre-. “Muchas empresas optarán por el cierre porque son muchas las que siguen manteniendo a trabajadores en ERTE”, aseguran.

La dejadez en el aspecto

¿Los españoles van menos a las peluquerías? Parece ser que sí. Y según la CONEPE, tiene su explicación.

Tanto por las restricciones como por la propia inercia de la sociedad. “Tu vas a peinarte y ves que hay mucha gente en la puerta o dentro y no se te ocurre meterte ahí por mucha desinfección que haya”, destaca la patronal.

A pesar de que la vacuna haya dado un empujón a la sociedad española a perder el miedo. No todos lo han hecho. “A la gente mayor le sigue dando respeto y temor venir a una peluquería”, consideran los peluqueros.

La falta de bodas, comuniones, bautizos y eventos sociales también han provocado que haya disminuido el número de peinados y lavados en las peluquerías. Y no solo eso, el teletrabajo también ha influido. “Ahora la gente está en casa y no se preocupa tanto de las canas o de tener el pelo largo. Hay una pequeña gran dejadez en el aspecto”, enfatizan los profesionales.

Una nueva boca del volcán de La Palma genera una colada que arrasa el cementerio de Las Manchas

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?