El Fiscal General no aguantará mucho... cuánto resistirá Pedro Sánchez
La situación del Fiscal General del Estado se insostenible. Eso se escucha en ámbitos judiciales al más alto nivel, donde se apuesta por una dimisión, a medio e incluso a corto plazo.
Por primera vez en democracia, un Fiscal General se ha visto encausado, después de que la Sala Penal del Tribunal Supremo haya decidido investigarlo por revelación de secretos, tras haber difundido un comunicado sobre el novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid. La excusa que ofreció era que pretendía desmentir un bulo lanzado por el entorno de Díaz Ayuso.
Su condición de investigado contamina a la Fiscalía como tal, y al conjunto de fiscales en todas las instancias, y algo así no puede mantenerse en pie mucho tiempo, insisten en esos ámbitos judiciales.
Cosa distinta es cuánto puede aguantar el presidente del Gobierno, cada vez más acorralado por la peripecia judicial de su mujer, las investigaciones a su hermano, las últimas revelaciones sobre Delcy Rodríguez, Víctor Aldama, el caso Koldo...
A lo que se añade el varapalo que le ha propinado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, al rechazar la querella contra el juez Juan Carlos Peinado, encargado de la investigación a Begoña Gómez, interpuesta por la Abogacía del Estado, y respaldada por la Fiscalía, en nombre del presidente del Gobierno. El voto particular de un magistrado considera que ha habido “abuso de derecho o mala fe procesal”.
Sánchez está a punto de perder uno de los principales puntales, Álvaro García Ortiz, que se ha mostrado especialmente activo en todo lo que se refiere a la imputación de Begoña Gómez. El juez Peinado ya se quejó de que el fiscal acudiera demasiadas veces al juzgado a buscar información.
La Fiscalía se opuso a que el magistrado admitiera la querella contra la mujer del presidente. Y exigió estar presente en el interrogatorio a Sánchez en La Moncloa, bajo advertencia de que el magistrado incurriría en “indefensión” si no permitía a las acusaciones y la defensa asistir. También ha actuado con obstruccionismo en el caso del novio de Isabel Ayuso, hasta el punto de que el juez advirtió a la Fiscalía de que enviaría a la Policía si no le facilitaba la documentación reclamada.
Esas barreras defensivas de Pedro Sánchez están a punto de venirse abajo con la salida de Álvaro García Ortiz.
Si la impresión es que el Fiscal General no aguantará mucho, la pregunta es cuánto podrá resistir el presidente del Gobierno tras las novedades del caso Koldo a propósito de las sacas con dinero que supuestamente llegaron a la sede del PSOE, pero sobre todo la referencia a “el número 1” como cabeza de la trama, una denominación que parece apuntar a Sánchez.
Respecto a esto último, la respuesta de uno de los socios principales, el PNV, es que “aún no hay ningún indicio de financiación del PSOE” a través de la trama de Ábalos. Y que, mientras no se trate de financiación ilegal de partidos, no van a hacer nada: mantendrán su apoyo parlamentario.
Los socios, incluido Junts, no están por poner fin a la etapa Sánchez. Y, si los socios parlamentarios no lo echan, él aguantará hasta el infinito.
Salvo que, como ya escribí en otra ocasión, se envenene definitivamente el problema de la emigración incontrolada. Como viene ocurriendo en tantos países de Europa.
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