Y el Gobierno deja solo al rey
Representando a España, Felipe VI asistió el viernes a la toma de posesión de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández. Y, una vez más, viajó “sin ministro”. El acompañamiento oficial correspondió a la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo.
Felipe de Borbón, por cierto, tiene un récord mundial: ha participado en 91 actos semejantes, primero como príncipe y luego como rey, 22 de ellos desde que llegó al trono. Una mayoría ha sido en países iberoamericanos, lo que le ha permitido conocer y tratar a la práctica totalidad de los gobernantes de la región y le ha proporcionado una visión certera de lo que allí ocurre.
El viernes, en Costa Rica, el ministro competente en la materia, es decir, el titular de Asuntos Exteriores, volvió a dejar solo al rey. Lo mismo que ocurrió con la toma de posesión del presidente de Portugal, el socialista Antonio José Seguro, el pasado 9 de marzo, cuando ningún miembro del Gobierno lo acompañó. Y en la toma del presidente de Chile, el conservador José Antonio Kast, el 11 de marzo.
Desde que Albares se hizo cargo del ministerio, el rey ha participado en 14 tomas de posesión de presidentes iberoamericanos, pero solo en la mitad ha estado acompañado por el ministro. La última, en marzo de 2025, cuando acudió a Montevideo para la del izquierdista Yamandú Orsi, un acto al que se sumó también la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz. Por cierto, que el ministro evitó viajar en el avión del rey para no quedar por detrás de la vicepresidenta.
Albares tampoco estuvo en la visita oficial del rey a Bolivia, en la que se reunió con el presidente, Rodrigo Paz.
El Gobierno viene intensificando las gestiones para tratar de que la Cumbre Iberoamericana de los días 4 y 5 de noviembre cuente con el mayor número de asistentes. Pero el ministro del ramo no viaja a esa zona junto con el rey.
En la misma línea, ha conseguido que el 1 de julio se celebre en Madrid la reunión anual de la OCDE con los países de América Latina y Caribe, con idea de que España aparezca como gran valedor de Iberoamérica. Pero el ministro se queda en Madrid y deja solo al monarca cuando se desplaza a ese continente.
Hablando de desplantes al rey, escasamente diplomáticos como mínimo, hay que recordar también que, desde enero de 2024, Albares ‘dejó solo al rey’ en la presentación de cartas credenciales por los embajadores. Unas ausencias que comenzaron tras la llegada a Zarzuela, como nuevo Jefe de la Casa del Rey, del también diplomático Camilo Villarino, con el que mantiene un intenso enfrentamiento personal.
Albares, que va a lo suyo, volvió a aparecer, coyunturalmente, en las cartas credenciales en septiembre de 2025.
Está claro que el ministro de Asuntos Exteriores no muestra el debido respeto al rey de España. Y, tomemos nota, con el visto bueno, o al menos la tolerancia cómplice, del presidente del Gobierno.
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