Martes 12/12/2017. Actualizado 13:33h

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Juro que no iré a votar

Me cuentan que el ambiente que en estos momentos reina en el Congreso de los Diputados es de que habrá, sin remedio, terceras elecciones. Coinciden en esa impresión diputados de los distintos grupos.

La inmediata coyuntura electoral, es decir, los comicios del 25 de septiembre en País Vasco y Galicia, ha obligado a un parón en las gestiones para intentar formar nuevo Gobierno, pero todo indica que lo que finalmente salga de ambas votaciones tampoco modificará demasiado el escenario de paralización y bloqueo que padecemos.

Así que, salvo que se precipiten los acontecimientos en el seno del socialismo, en la línea de obligar a la actual dirección a cambiar de posición, el tiempo de la investidura acabará en fracaso y nos veremos abocados a una nueva convocatoria electoral. Así, como digo, dan por descontado en los pasillos del Congreso.

Pero la celebración de terceras elecciones no se asumirá sin costes y sin consecuencias en la ciudadanía. Incluso en el seno de los partidos implicados. Ya conté que viejos socialistas y ugetistas vascos, con larga historia familiar en el PSOE, se declaran dispuestos a votar el PP si finalmente no hay investidura, como única fórmula para salir de este laberinto, digno del ciclo de la marsopa.

Una de esas consecuencias es la altísima abstención que pronostican los sociólogos, y que calculan que superará el 40%. Es decir, batiendo el récord de todas las consultas celebradas hasta ahora en democracia.

Y, cuando escuchan que nos abocamos a unas nuevas elecciones, no pocos conocidos míos, desesperados e indignados, responden que, en ese caso, ellos no piensan ir a votar. Lo dicen de la forma más seria posible: con promesa y casi con juramento. En mi caso, yo sí estoy decidido a votar.

El problema es que esas terceras generales no resolverán el actual reparto de escaños y por tanto no desencallarán el barco.

Y, por supuesto, ausentarse de las urnas, tampoco. Pero entiendo que haya quienes se propongan mostrar de esa forma su absoluto rechazo a lo que está ocurriendo en este país. Y que deseen pasar factura a los políticos responsables. Que, por ello, ya lo he dicho, tendrían que irse a su casa.

editor@elconfidencialdigital.com

En Twitter @JoseApezarena

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José Apezarena

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