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Un PSOE para Cataluña

El debate sobre crear un PSOE en Cataluña el margen del PSC está abierto. Motivo: sobre todo que son varios los barones socialistas hartos de los catalanes, entre otras cosas porque sus derivas provocan crispación en las agrupaciones del resto de España.

Alfredo Pérez Rubalcaba ha escuchado el mensaje neto de algunos de esos barones de que ha llegado el momento de cortar con el partido hermano. La gota que ha colmado el vaso es la última indisciplina en el Congreso, donde, contraviniendo las órdenes expresas y claras del Grupo Parlamentario, sus diputados votaron a favor del llamado ‘derecho a decidir’.

Las posiciones cuasi soberanistas y cuasi independentistas del PSC hieren la fibra más íntima de esos barones regionales y también del resto de la militancia, que, por no entender, no entienden nada.

Pero no solamente se trata de un problema de sentimientos y de sensibilidades internas más o menos patrióticas. Es que en la propuesta de romper con los catalanes del PSC hay también mucho de pragmatismo. Concretamente, electoral.

Porque a este PSOE malherido por los amargos recuerdos de la pésima gestión realizada con los gobiernos de Zapatero, y por tanto muy castigado en la intención de voto, sólo le quedaba pisar callos a su electorado poniendo en cuestión la pertenencia de Cataluña a España. Es lo que faltaba para el duro.

No olvidemos que ya en el pasado los responsables de Ferraz se plantearon tirar por la calle de en medio y organizar el PSOE de Cataluña con todas las consecuencias. Ocurrió en el fragor de otra discrepancia profunda con el PSC. En aquel momento, José Blanco, secretario de Organización, pensó incluso en quién podría ser el líder que encabezara tal empresa. Su candidato era Celestino Corbacho, a la sazón alcalde de Hospitalet (más tarde, pésimo ministro de Trabajo con Zapatero).

Si se fundara un PSOE de Cataluña, las consecuencias en unas elecciones generales no resultarían demasiado graves, pero en cambio sí sufriría una debacle en las autonómicas. Pero es que a lo mejor al socialismo español le compensa ese retroceso, si el riesgo es ser castigados precisamente en algunos de sus mejores ‘graneros’, como podría ocurrir en Andalucía, pero también en Castilla-La Mancha, en Extremadura, en Valencia y hasta en Madrid.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena

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José Apezarena

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