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Los mató un negro

La sociedad post moderna cuida de forma obsesiva la corrección en el uso del lenguaje, hasta el punto de perseguir cualquier desviación. No me parece mal.

Sin embargo, la híper corrección obliga en muchas ocasiones a omitir si una persona incursa en hechos reprobables pertenece a una determinada raza, a una nacionalidad, a una minoría, por entender que al citarlo se demoniza a los demás integrantes del colectivo. Algo que, en lo informativo, yo no comparto porque en muchas ocasiones la especificación de esa pertenencia proporciona datos relevantes que, al omitirla, se ocultan al público.

Una de las manifestaciones de esa tendencia buenista es el calificativo que se utiliza en Estados Unidos, y también en España, cuando se habla de "afroamericanos" para describir a las personas de raza negra. Y antes de eso lo usual era aludir a "personas de color", una elección que causa perplejidad porque, en principio, todas las personas son de algún color.

Pero algo parece que puede empezar a cambiar en las terminologías. Digo, parece. El lunes leí, en la portada de un diario de tirada nacional, este titular: "El asesinato de dos policías por un negro reaviva la tensión racial en Nueva York". Me chocó el calificativo: negro. Lo cual habría que entenderlo como una demostración más de lo prohibitivo que resultaba hasta aquí el recurso a tal palabra.

Acogiéndome a la Real Academia, institución que, como ya he expresado en ocasiones anteriores, no me merece el respeto que yo mismo desearía, su diccionario establece para la palabra "Negro", en su tercera acepción, lo siguiente: "Dicho de una persona: Cuya piel es de color negro". Está claro.

Ser negro, como ser blanco, amarillo o cobrizo, no plantea connotación negativa alguna. Parecería evidente, pero lo cierto es que en los medios no se escuchaba esa palabra. Y, como digo, parece que algo empieza a cambiar en esa línea.

La ausencia de carga negativa resulta un poco más clara en este tiempo del año, ahora que entramos en los festejos navideños. Porque dentro de unos pocos días escucharemos a los pequeños de toda España pedir juguetes... al rey negro. Que por cierto, suele ser el preferido de los tres. Pues eso.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena

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José Apezarena

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