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Arnaldo Otegi no es la víctima

Arnaldo Otegi pretende concurrir a las elecciones del País Vasco como candidato a lehendakari en las filas de EH Bildu. Es muy probable que no lo consiga porque un juez lo declaró inelegible.

Él ha anunciado, en cualquier caso, que pretende dar la batalla judicial. Está en su derecho. Sin embargo, inmerso como se encuentra en esta campaña victimista no podemos permitirle que ofenda a personas que tanto han sufrido en sus carnes el terrorismo de ETA.

Otegi ha dicho que entiende el dolor de las víctimas, pero rechazó hablar de culpas en “términos cuantitativos”. Y añadió:

-- “Por supuesto que reconozco el sufrimiento que causó ETA, pero ¿por qué hay que poner unos sufrimientos por encima de otros? Todo el mundo en este país ha contribuido al sufrimiento”.

Es tremendo. Porque esto lo dice el responsable de varios atentados: la explosión de una gasolinera en 1977, el robo de vehículos a mano armada, el asalto al gobierno militar de San Sebastián o la liberación de un terrorista interno en un hospital. Su comando fue disuelto y tuvo que huir a Francia. En 1984 se incorporó a ETA militar, la facción más dura de la banda y partidaria del uso de las armas.

Dos años después, en 1979, Otegi participó en el secuestro del director de Michelin en Vitoria, Luis Abaitua, al que tuvo escondido diez días en una cueva de Elgóibar. También fue acusado por una ex miembro de ETA del intento de secuestro de Gabriel Cisneros, diputado de UCD, que recibió heridas de bala en el estómago y una pierna. Fue absuelto por falta de pruebas.

El protagonista de este currículum violento y radical tiene ahora la desfachatez de comparar el sufrimiento que ha creado esa banda terrorista asesina a la que perteneció con otro tipo de padecimientos que nadie nos ha explicado.

Oiga, no. Yo no le he encañonado a usted, señor Otegi, con una pistola; ni he hecho saltar nunca por los aires una herriko taberna; ni he atacado con bombas su casa. No somos iguales. Así que deje esos discursos falaces y tramposos.

Estoy a favor de la reinserción, de dar segundas oportunidades a los violentos. De ofrecerles una salida a los extremistas para que defiendan, pacíficamente y aceptando las reglas democráticas, sus reivindicaciones para el País Vasco. Pero que nadie nos tome el pelo. Por eso no vamos a pasar.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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